EntornoInteligente | A Fangio no le podía pasar nada, recuerda Manuel Núñez León a 63 años del secuestro del campeón de Fórmula 1 por el M-26-7 » EntornoInteligente

EntornoInteligente | A Fangio no le podía pasar nada, recuerda Manuel Núñez León a 63 años del secuestro del campeón de Fórmula 1 por el M-26-7

entornointeligente_a_fangio_no_le_podia_pasar_nada_2C_recuerda_manuel_nunez_leon_a_63_anos_del_secuestro_del_campeon_de_formula_1_por_el_m_26_7.jpg
Entornointeligente.com /

Participó, además, en la fundación del Frente Guerrillero de Pinar del Río y en la lucha contra bandidos, en las montañas de Vueltabajo y del Escambray

Siempre que recuerda aquellos días, Manuel Núñez León viaja en el tiempo. Por eso, la voz se le agita y sus manos se mueven nerviosas, igual que aquella noche de 1958, en que sacó su ametralladora en el lobby del hotel Lincoln, para paralizar a los agentes de seguridad, a los periodistas y a los mejores pilotos de automovilismo de la época: «¡Levante las manos todo el mundo! ¡El que se mueva, se muere!»

Eran alrededor de las 9:00 pm del 23 de febrero, y el secuestro de Juan Manuel Fangio, el gran campeón argentino de Fórmula 1, por fin estaba en marcha.

Antes habían tratado de hacerlo en Tropicana, en el Hotel Nacional, e incluso en el malecón habanero, durante los entrenamientos, pero en ninguno de esos sitios hallaron las condiciones para llevar a cabo la misión, con la exigencia que había planteado el Movimiento 26 de Julio: A Fangio no le podía pasar nada.

Manuel recuerda que un año antes, en febrero de 1957, dos grupos de acción y sabotaje de la organización revolucionaria, ya habían intentado sin éxito el secuestro del campeón, durante la primera edición del Gran Premio de Cuba, una carrera organizada por la dictadura de Fulgencio Batista para tratar de dar la imagen de un país en calma y que sería ganada por el propio Fangio.

Manuel enseña con orgullo las medallas recibidas por su trayectoria como combatiente. Foto: Archivo de Granma Con tal precedente, durante la segunda versión del evento, la tarea recaería en otros dos grupos. Uno de ellos, estaba comandado por Manuel.

Las horas iban pasando y la carrera, prevista para el 24 de febrero -la fecha elegida por el tirano, evocando el reinicio de las guerras de independencia-, se acercaba. «Habíamos tratado por todos los medios, pero no habíamos podido», rememora el veterano combatiente que pronto cumplirá 93 años.

Ante el peligro de que una vez más, la acción no se concretara, Faustino Pérez, jefe del Movimiento 26 de Julio en La Habana, les envía un mensaje tajante. «O lo hacen ustedes esta noche, o lo hago yo».

«Sobre las 8:00 pm llegamos a un barcito ubicado en el mismo hotel Lincoln, para ver cómo estaba la cosa. Un momento antes de entrar, el compañero encargado de abordar a Fangio, me pidió que le cambiara su pistola por la mía, que era más chiquita y más liviana.

«Mi misión era cubrirlo, con una ametralladora Thompson y tres peines de 30 tiros que llevaba debajo del saco, porque aquello estaba rodeado de policías».

La sorpresa se convierte en su mejor aliada. Mientras un integrante del comando encañona al campeón, y le pide que lo acompañe, Manolo rastrilla el arma y con su voz atronadora les advierte a los presentes que no se muevan.

La operación se lleva a cabo sin que suene un solo disparo. «Cuando ellos salen, yo retrocedo de espaldas hasta la puerta, sin dejar de apuntar, y digo que aquello estaba cercado por el 26 de Julio, que nadie fuera a salir antes de cinco minutos».

El comando revolucionario escapa en tres automóviles. En el primero, va el astro argentino, en el segundo, lo hace Manuel.

«A varias cuadras de allí, cuando ya nos habíamos alejado del hotel, un carro nos choca y casualmente aparece una perseguidora. Yo me bajo rápidamente, le recojo la pistola al chofer y le digo a los otros dos compañeros que salgan caminando con disimulo.

«Nos montamos en el tercer auto, que venía detrás, y pasamos por el lado del accidente sin ningún problema.

«Al final, el carro en el que habíamos participado en el asalto, fue conducido a la estación de policía junto al que nos chocó, pero el oficial de guardia les dijo a los dos choferes que se pusieran de acuerdo entre ellos y todo quedó allí».

En un primer momento, Fangio es llevado a una casa del Vedado, pero en ella estaba también un miembro del Movimiento, herido durante las pruebas para fabricar un lanzallamas, así que se determinó cambiarlo de lugar.

De allí, el campeón es trasladado hacia una vivienda en Nuevo Vedado.

Manuel recuerda que Faustino Pérez conversó con él largo rato, le ofreció disculpas y le explicó detalladamente las razones del secuestro, y asegura que Fangio comprendió perfectamente.

«En ningún momento hizo resistencia y nos trató con respeto. Todo el tiempo se comportó como uno más dentro de la casa», dice.

A través de la televisión, el campeón tuvo la oportunidad de seguir la carrera en la que él sería el gran ausente, y el terrible accidente ocurrido durante la misma, en el que murieron seis personas y más de 30 resultaron heridas.

El objetivo se había cumplido. La noticia del secuestro le daba la vuelta al mundo, acaparando como nunca antes la atención de la opinión pública internacional sobre el proceso revolucionario que la tiranía intentaba ocultar.

La Operación Fangio, sin embargo, no había concluido.

Lo que hasta ese momento podía calificarse como una jugada maestra de propaganda política, de pronto corría el riesgo de convertirse en lo contrario.

«Aquello se complicó cantidad. Si no llega a ser por las medidas que se tomaron, el desenlace pudo ser terrible, porque la policía quiso eliminarlo para echarnos la culpa», rememora Manuel.

Con el mismo rigor con que planeó su secuestro, el Movimiento 26 de Julio debió organizar la liberación del campeón, que finalmente se concretó en casa de un funcionario de la embajada argentina.

Aunque no tuvo ocasión de despedirse de él, Manuel afirma que la relación entre ambos sería larga tras el triunfo del 1ro. de enero.

«Fangio volvió a Cuba varias veces y cada vez que lo hacía, nos reuníamos.

«Era un hombre agradable, muy simpático. Nunca nos guardó rencor. Al contrario, nos llamaba “mis hermanos los secuestradores o mis amigos los secuestradores”.

«Incluso nos decía que nada lo había hecho tan famoso, y eso que era cinco veces campeón mundial de automovilismo. Imagínese la popularidad que tenía».

En su casa del municipio pinareño de Viñales, a más de 60 años de aquellas tensas jornadas en que toda la policía de La Habana los buscaba, Manuel no oculta el orgullo por haber sido parte de la operación.

«Lo interpreto como un privilegio. El resultado fue muy importante para el Movimiento, porque se dio a conocer ante el mundo.

«Hasta en los países más distantes estuvo saliendo en las primeras páginas de los periódicos».

De hecho, solo unos días después, el 1ro. de marzo de 1958, el periódico The Economist aseguraba que los guerrilleros cubanos quisieron demostrar su desacuerdo con la forma en que la dictadura de Fulgencio Batista despilfarraba los fondos del país mientras la mayor parte del pueblo vivía en la pobreza, pero sin duda habían previsto también el gran golpe publicitario que el hecho implicaría.

«Si hubiesen secuestrado al propio presidente –afirmaba el rotativo-, no habrían llegado con tanta eficacia al sector no político de la población mundial…».

Cuentan que Fangio evitó darle a la policía alguna pista de sus captores y que llegó a decirle a quienes lo habían retenido, que si era por una buena causa, entonces él estaba de acuerdo.

Aunque el secuestro le impidió defender el título que había ganado un año antes en La Habana, el campeón de la Fórmula 1 terminaría conquistando algo mucho más valioso para los cubanos. El poeta Jesús Orta Ruiz, lo resumió de manera inigualable en sus versos: «…Mi pueblo triste/ su protesta montó sobre tu gloria;/ y así la gran carrera que no hiciste/en la pista, la hiciste en nuestra historia».

ALGUNOS DETALLES

Manuel Núñez León fue fundador de la lucha clandestina en La Habana. Aparte del secuestro de Fangio, se destacó en otras acciones como la huelga del 9 de abril.

Participó, además, en la fundación del Frente Guerrillero de Pinar del Río y en la lucha contra bandidos, en las montañas de Vueltabajo y del Escambray.

En la actualidad vive en Viñales, cerca del sitio donde nació y donde su familia fue desalojada de manera brutal en la década de 1940.

Entornointeligente.com

URGENTE: Conoce aquí los Juguetes más vendidos de Amazon www.smart-reputation.com >
Smart Reputation

Noticias de Boxeo

Boxeo Plus
Boxeo Plus
Repara tu reputación en Twitter con Smart Reputation
Repara tu reputación en Twitter con Smart Reputation

Adscoins

Smart Reputation

Smart Reputation