Enrique Fontana, gerente general de Nolver Venezuela "Hay que decir las cosas tal cual son" - EntornoInteligente

Entornointeligente.com / Bvonline / Enrique Fontana, gerente general de Nolver Venezuela "Hay que decir las cosas tal cual son" Por Víctor Amaya Enrique Fontana es argentino. Su labor profesional de 37 años hoy lo ubica como Gerente General de Nolver de Venezuela. Pero en ese cargo lleva no más que algunos meses. Antes, ha protagonizado una carrera siempre ascendente, desde sus tiempos como visitador médico en su Argentina natal. “Estudié ingeniería agrónoma, para trabajar en el campo, pero el paso a visitador médico se da como una necesidad laboral. Yo requería encontrar trabajo y mi hermano mayor ya era visitador médico, así que él me dio la referencia”. Así comenzó Fontana su paso por la actividad, en Merck Sharp & Dome. “Trabajé 15 años con ellos, comencé de visitador y luego fui supervisor de ventas, gerente de productos, director de mercadeo hasta llegar a gerente general”. Con esa empresa también salió de Argentina. “Me trasladé a Centroamérica un tiempo y luego el trabajo se amplió a una región que incluía seis países centroamericanos, más los del pacto andino, además de Chile y Bolivia”. En ese tiempo aprovechó para hacer estudios de cuarto nivel, estudiando finanzas y mercadeo en Estados Unidos, “gracias a las empresas que me dieron la oportunidad de mejorar e hicieron la inversión. Pero en gerencia uno aprende todos los días, de la práctica y de la observación, y aplicando criterios, más allá de los cursos, de los libros. Se trata de la interrelación con los individuos”. En 1995 Enrique Fontana llega a Venezuela. Venía de vivir en Costa Rica. “Casi tres años después me fui a una farmacéutica nacional, Meyer, luego estuve en Leti, en Vincenti y siete años en Calox para ahora llegar a Nolver”, relata quien ha pasado por infinidad de cargos, “como gerente comercial o director farma, a veces cambian los nombres pero la actividad es la misma”. Pero este ingeniero agrónomo le debe su carrera al destino. “Estuve a poquitico de seguir mi carrera, pero en el área veterinaria porque quisieron pasarme para allá cuando comencé. Pero el área farma se negó y yo sin saberlo se estaba decidiendo mi futuro, creo que por suerte no me pasaron porque esta es una área mucho más rica”. En Caracas lleva 18 años y no quiere irse. “Cuando me cambio de pais pienso que es el último, el definitivo, no estoy con las maletas hechas. Estoy en el pais para vivir el país y hago todo lo que cualquier venezolano hace: voy a la playa, me gusta la música llanera, me encantan las costumbres venezolanas. Esa es mi actitud y me es más fácil compartir y entender las cosas del país. Hoy yo creo que no me voy a otro país”. Fontana tiene esposa venezolana, que conoció en Costa Rica, y dos hijos nacidos en el país. Los dos mayores, argentinos, viven en el sur. “Esta ya es mi patria desde 1995”, reafirma quien aspira en Nolver tener una larga actividad. LO QUE NO CAMBIA Enrique Fontana aplica desde la gerencia general de la farmacéutica que ahora dirige no pocos principios que aprendió en sus tiempos de visitador médico. “La relación con el médico no ha cambiado. Yo empecé en noviembre de 1976 y la forma de aquél momento es la misma que se hace hoy. Es el mismo concepto”. Por eso el gerente, que admite que Nolver en su relación con los doctores cumple a cabalidad,  detecta que lo nuevo es que “hoy la industria tiene que hacer muchas cosas en la farmacia que antes no se hacía. Ahora uno tiene que ir a la farmacia, hacer trabajo promocional con el farmacéutico, los dependientes, presentar las bondades y beneficios de tu producto e incluso hablar del tema económico, explicando por qué el nuestro es más rentable, por qué favorece al paciente en el tema de la presentación y demás. Es un contacto que antes no había”. Pero su experiencia lo guía. “Aplico lo aprendido desde la gerencia hacia abajo. En Nolver esa área hay que mejorarla: debemos ser tan buenos con los médicos como con las farmacias”. Además, se reconoce como un modelo a seguir para una cadena larga de relacionados a la industria farmacéutica. “Cuando me planto 37 años atrás, y hoy lo pregunto a cualquier visitador, todos quieren ser gerente general. Es la cúspide de la carrera a la que uno aspira. Tengo la dicha de haber llegado y uno tiene que ser modelo para que los demás aspiren porque en ese deseo se compromete la mejora y la gente quiere superarse profesionalmente”. Fontana asegura que el principal aprendizaje que ha tenido como gerente, viendo casos de éxitos y también fallas en sus años de trabajo, es que se debe comunicar bien. “Son las tres C, que es ‘comunicando’ tres veces. Hay que decir las cosas tal cual son para evitar rumores y problemas. Hay que ser lo más abierto posible con el personal, para que todos tengamos claro hacia dónde vamos”. La gran diferencia que encontró Enrique Fontana al asumir la gerencia general de Nolver en Caracas fue que ese laboratorio no tiene planta farmacéutica en Venezuela. “Mi recomendación a la junta directiva fue que debíamos tener manufactura aquí, por nuestro volumen de venta. Ese proyecto fue aprobado y estamos estudiando cuál es la mejor manera de tenerla. Por eso vamos a hacer inversiones en el área de manufactura. MOMENTO CRUCIAL El gerente general de Nolver lo dice sin tapujos: “este es el momento profesional más difícil que me ha tocado enfrentar desde el punto de vista económico y financiero”. Lo sostiene al admitir que los problemas con el otorgamiento de divisas por parte del gobierno central los lleva a no pagarle puntualmente a proveedores, “pero hablar con ellos y pedirles confianza y que no dejen de mandar su producto no es fácil cuando la deuda alcanza 280 días. Es complicado hacer entender afuera que estamos pasando por una coyuntura que no es la mejor”. Para enfrentar ese escenario, dice que hay que mantener contacto permanente con las autoridades, proveedores y junta directiva. “Esta crisis me exige aplicar el manejo de la política, para que no nos dejen sin producto. Más que lo técnico es incluso una cuestión de personalidad, algo que también nos pasa con las autoridades, porque nos reunimos con los ministerios y les explicamos lo mismo porque no queremos crisis de desabastecimiento”. Para Fontana el reto es lograr con la palabra lo que solamente con el dinero ya no se puede. EN FAMILIA Enrique Fontana tiene cuatro hijos. Los dos mayores no siguieron la senda de los laboratorios. “El mayor es director de cine, y el segundo trabaja en una empresa de tarjetas de crédito, ambos en Argentina. Los dos más pequeños tienen 15 y 14 años aquí en Venezuela. Mi consejo para ellos es que estudien, la carrera tienen que elegirla ellos”. Fontana habla español e inglés, “aunque machuco un poquito el italiano”. De su paso largo por Venezuela ha aprendido no solo costumbres sino maneras de vivir, las que ahora no le permitirían dejar el país. “Aquí el venezolano es sumamente amable, atento y muy divertido. Además, aquí aprendí el equilibrio entre lo profesional y lo familiar porque hay que trabajar para vivir no vivir para trabajar. Me encanta el clima, la geografía de país, el llano, ver animales, ir a los Esteros de Camaguán, las montañas”. Pero de su natal Argentina también extraña cosas, además de su familia, sus hermanos y su madre. “Extraño algunas costumbres de campo. Me gustaría tomar el mate con gente que le guste el mate. Extraño el tango”.

Entornointeligente.com

Add comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Smart Reputation




Síguenos en Twitter @entornoi






Sigue a nuestro director Hernán Porras Molina













Follow Me