Durante la conmemoración del Día de la Constitución del 3 de Mayo, el encargado de negocios de Polonia en Venezuela, Daniel Gromann, abogó por el fortalecimiento de los valores democráticos. En un discurso institucional, el diplomático manifestó su esperanza de que las autoridades venezolanas impulsen "cambios reales" que beneficien a la sociedad.Durante el evento, realizado en la residencia diplomática y que contó con la presencia del vicecanciller venezolano para Europa y América del Norte, Oliver Blanco, Gromann enfatizó que aunque no le corresponde emitir juicios de valor sobre la política interna del país anfitrión, calificó como una "constatación de hechos" el enorme potencial de Venezuela para convertirse en un país no solo próspero, sino "excepcional". El modelo de un "país normal"El diplomático desglosó lo que para Polonia significa ser un "país normal": un Estado donde el sistema judicial sea independiente y ajeno a influencias políticas, donde la libertad de expresión sea una fortaleza y no una amenaza, y donde se celebren elecciones libres, transparentes y justas. "Venezuela tiene todo el potencial para que sus habitantes puedan vivir en plena libertad, en prosperidad y disfrutar plenamente de todos los aspectos de la vida", expresó ante los invitados.Foto: Aliana AbadiVientos de cambio y apertura Uno de los puntos más relevantes fue la mención a una mejora en el clima diplomático en el país. Tras años de relaciones "complejas" y con "altibajos", el enviado polaco aseguró que se perciben "vientos de cambio".Destacó una actitud "muy abierta y positiva" por parte de las autoridades venezolanas hacia la representación europea, lo que abre una ventana de oportunidad para el fortalecimiento de los lazos bilaterales.El diplomático hizo un llamado para que el gobierno venezolano se enfoque en el Estado de derecho y la gobernanza democrática como motores del desarrollo socioeconómico. En un gesto de cooperación, ofreció la experiencia de Polonia en su propio proceso de transición hacia la democracia, subrayando que el objetivo final debe ser un país donde la ley proteja al ciudadano y la dignidad humana sea el eje central de toda política pública.
Fuente: El Nacional — Ver nota original