Estados UnidosEl Tribunal Supremo de EEUU rechaza el intento de Trump de restringir la ciudadanía por derecho de nacimientoEl presidente afirma que "la ciudadanía, tanto ayer como hoy, tiene derecho a participar en nuestra comunidad política. Los redactores de la Enmienda 14 extendieron esa promesa a 'toda persona nacida libre en esta tierra. Hoy cumplimos esa promesa"Compartir 41 comentariosEl presidente de Estados Unidos, Donald Trump.EfePablo Scarpellini Los ÁngelesLos ÁngelesActualizado Miércoles, 1 julio 2026 – 07:12El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha asestado un duro golpe a uno de los grandes pilares de la agenda política de Donald Trump: su lucha contra la inmigración ilegal. El alto tribunal declaró inconstitucional, por seis votos contra tres, un decreto que denegaba la ciudadanía a hijos de inmigrantes indocumentados nacidos en territorio estadounidense, amparándose en la Decimocuarta Enmienda de la Constitución que pretendía modificar Trump para poner freno a los cruces ilegales en la frontera con México. Tanto Neil Gorsuch como Samuel Alito y Clarence Thomas, todos ellos conservadores, se han mostrado contrarios a la decisión de la mayoría. El presidente del Supremo, John G. Roberts, ha afirmado en su conclusión que "la ciudadanía, tanto ayer como hoy, tenía derecho a tener derechos: a participar libremente en nuestra comunidad política. Los redactores de la Enmienda 14 extendieron esa promesa a 'toda persona nacida libre en esta tierra'". Y añadió: "Hoy cumplimos esa promesa".El fallo del Supremo entierra las aspiraciones de Trump de modificar un derecho que hubiera dejado en un limbo legal a más de 250.000 niños al año en Estados Unidos. Al quedarse sin nacionalidad de forma automática, el riesgo de apatridia habría sido real. El sistema estadounidense no contempla una categoría de "nacido en el país sin ciudadanía", y muchos de esos menores habrían quedado a merced de legislaciones extranjeras de difícil o imposible acceso. La medida también afectaba a aquellos presentes en el país como turistas o como residentes temporales, con visados de trabajo u otra índole. Las reacciones no se hicieron esperar. Robert Bonta, el fiscal general de California (el estado con más población indocumentada del país) ha indicado que la decisión "es un recordatorio de que, por más que él lo desee, Trump no es un rey". Por su parte, el gobernador de California, Gavin Newsom, ha afirmado que "la ciudadanía por nacimiento es una garantía constitucional, pura y simple. El fallo de hoy preserva una promesa que ha definido a Estados Unidos durante generaciones y ha sido una piedra angular de la democracia estadounidense. La Constitución prevaleció. Todos hemos prevalecido".Ataques a Obama en 2011Despojar de la ciudadanía a hijos de indocumentados era una de las grandes ambiciones de Trump, un sueño que comenzó con sus ataques a Barack Obama en 2011, al que acusó de no ser elegible para la Casa Blanca por haber nacido en Kenia, en una de sus mentiras racistas más recurrentes. Por eso no quiso esperar. El primer día de su segunda presidencia, el 20 de enero de 2025, firmó la Orden Ejecutiva 14160: negaba la ciudadanía automática a los nacidos en suelo estadounidense si ninguno de sus padres era ciudadano o residente permanente. La medida nunca entró en vigor ya que los tribunales federales la bloquearon de inmediato, pero el litigio escaló hasta el Supremo. Trump rompió el protocolo presentándose en persona durante los alegatos en el Supremo. En total, pasó setenta y cinco minutos sentado frente a los jueces, algo que ningún presidente en funciones había hecho antes, una medida de presión que no ha dado resultado.El argumento de la Administración se apoyaba en la cláusula "sujeto a la jurisdicción" de la enmienda, redactada en 1868. Washington sostenía que esa fórmula excluía a quienes residen de forma irregular o temporal. Era una apuesta de máximos: reabrir una cuestión que la jurisprudencia daba por cerrada desde 1898, con United S
Fuente: El Mundo — Ver nota original