27 Jun, 2026 02:31 a. m. ESTGuardarPeople carry mattresses amid rubble in the aftermath of earthquakes in La Guaira, Venezuela, June 26, 2026. REUTERS/Maxwell BricenoEl aire que se respira en las zonas de desastre del estado costero de La Guaira en Venezuela ya comienza a oler a putrefacción, producto de los cadáveres que aún permanecen sepultados entre los escombros de los edificios colapsados.El país fue sacudido el miércoles por dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5, que dejan hasta ahora 920 muertos y 3.360 heridos, la mayoría de las víctimas en el estado costero de La Guaira, vecino de Caracas y declarado por las autoridades como la zona cero de la tragedia.PUBLICIDADLa magnitud del desastre ha desbordado la capacidad de respuesta de las autoridades en un país sin tradición de grandes terremotos, mientras numerosos habitantes denuncian que la ayuda del Gobierno ha tardado en llegar o aún no se ha hecho presente.La presidente encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, visitó el jueves en la tarde algunas zonas afectadas y entre la noche y la madrugada del viernes comenzaron a llegar equipos de rescates desde distintos países como República Dominicana, El Salvador, México y el nuevo aliado Estados Unidos.PUBLICIDADPeople stand on top of debris of collapsed buildings in the aftermath of earthquakes in La Guaira, Venezuela, June 26, 2026. REUTERS/Maxwell BricenoSin embargo, durante las primeras horas del viernes en Playa Grande, una zona casi arrasada por los terremotos, la ayuda fue inexistente.“Saqué a mi hermana, esta en coma en el -hospital- Pérez Carreño, también nos están cobrando para todo, porque todo es pagar, pagar”, contó a la agencia EFE Pedro Luis Pérez, de 41 años.PUBLICIDADPérez tiene que pagar porque en los hospitales públicos de Venezuela escasean los insumos médicos producto de la crisis económica.Él permanece en un refugio frente al edificio casi derrumbado en Playa Grande, donde tres de sus familiares permanecen sepultados entre los escombros.“Ne
Fuente: Infobae VE — Ver nota original