Lapatilla junio 16 2026, 6:50 amPosteado en: Destacados, NacionalesCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Aeronave Osprey sobrevuela Caracas, el 23 de mayo.Maxwell Briceno (Anadolu via Getty Images) La tutela estadounidense se prolonga sobre Venezuela. Con ella crece entre la gente una sensación de espera difícil de describir: una enorme expectativa de mejoras económicas y de una transición a la democracia que todavía no se concreta. La impaciencia cunde, sobre todo entre las élites políticas. La producción petrolera aumenta, impulsada por nuevas licencias de explotación que otorga Washington, pero el excedente no se traduce en ingresos para el fisco. La moneda se deprecia sin pausa. El estancamiento económico es uno de los temas de conversación —y angustia— más frecuentes en las calles de Caracas. A diferencia de lo que dijo Donald Trump, los venezolanos no están bailando de alegría por las calles. Por El País Venezuela atraviesa un plan de TRES FASES, déjanos tu correo y te actualizaremos al momento “Los gringos hacen lo que les da la gana y aquí nadie dice nada”, dice Gregoria Acosta, residente de Petare, una extensa zona popular al este de Caracas. “Las cosas dizque iban a mejorar, y ese dólar está peor que nunca. Yo lo que creo es que esos tipos se quieren llevar el petróleo”, afirma. Los jueves y viernes se ha vuelto frecuente que familiares de presos políticos, activistas, sindicalistas y maestros no marchen al centro de Caracas —donde están los poderes públicos— sino a la embajada estadounidense, en el barrio de Valle Arriba, para interpelar al encargado de negocios John Barrett o pedir que Wa
Fuente: La Patilla — Ver nota original