El hijo le pasó el hacha a la madrastra » EntornoInteligente
Entornointeligente.com /

Un viernes Dorinda fue a una reunión a la escuela de Ignacio y a medida que pasaba el tiempo el centro escolar iba quedando en silencio

José era un maestro a punto de jubilarse que hacía varios años que había dejado a su esposa, una mujer alta, elegante y muy decente y trabajadora, a la cual trataba mal y ofendía cada vez que se pegaba una borrachera, por una jovencita de 19 años de la etnia Ngäbe Buglé, que a pesar de su edad tenía dos comearroces y al menos dos maridos pasaron antes que él por su corta vida.

Dorinda conoció al maestro porque le daba clase a Ignacio Tugrí, su hijito mayor de 9 años, en una escuela retirada de la civilización, muy cerca a la frontera tico panameña, por el lado de Río Sereno.

Un viernes Dorinda fue a una reunión a la escuela de Ignacio y a medida que pasaba el tiempo el centro escolar iba quedando en silencio y sin habitantes, ella notaba que el maestro José no atendía por orden de llegada y cómo ella es de la clase que no se deja de nadie, se presentó donde el docente y le dijo: -maestro, me toca a mí-

José amablemente la miró de arriba abajo le contestó sonriente:

No, siéntese y espéreme que tengo que hablar mucho con usted, es más mande a Ignacio para su casa, él está bien, él es muy aplicado y estudioso, así que en unos minutos la atiendo.

Ignacio partió para su casa cumpliendo una orden de su maestro a quien apreciaba porque desde un tiempo para acá, sus notas eran muy buenas sin tanto esforzarse.

A las 3:50 de aquella maravillosa tarde solo dos almas quedaban en el centro educativo, porque hasta el celador entraba a las siete de la noche.

José comenzó su invocación con un poema de Julio Cortázar para impresionar a su perdiz temblorosa y asustada:

[ En la bóveda de la tarde cada pájaro es un punto del recuerdo. Asombra a veces que el fervor del tiempo vuelva, sin cuerpo vuelva, ya sin motivo vuelva; que la belleza, tan breve en su violento amor nos guarde un eco en el descenso de la noche ].

Obviamente Dorinda no tenía idea de lo que intentaba decirle el maestro, solo suspiró cuando escuchó la palabra amor. Fue así como José conquistó a la joven del pelo y negro como el carbón y abandonó a su esposa Clara, quien le había dado dos apuestos muchachos Aníbal y Melchor de 20 y 24 años.

Un buen día, por cosas de la vida, Melchor fue a buscar a su padre José a la escuela para entregarle un dinero que debía, pero el maestro no estaba en la escuela nadie pudo darle cuenta de su ubicación. Entonces se dirigió a su casa, no había ruido, sus hermanastros menores no se escuchaban. Llamó y nadie contestaba pero la puerta de la choza estaba abierta, llamó nuevamente: papá, papá.

Melchor entró a la casa y casi se choca de frente con Dorinda que estaba en el baño y salió con una toalla ceñida a su cuerpo y aún con el cuerpo mojado para ver quien era. Melchor quedó impactado y saludó amablemente. -Hola, cómo estás. -Hola-, contestó ella sonriendo de forma pícara.

Los dos jóvenes se comunicaron tan bien que ya terminaron bañándose juntos y sellaron un secreto que perduró hasta la muerte.

Fue así como José conquistó a la joven del pelo y negro como el carbón y abandonó a su esposa Clara, quien le había dado dos apuestos muchachos Aníbal y Melchor de 20 y 24 años.  
LINK ORIGINAL: ElSiglo

Entornointeligente.com

URGENTE: Conoce aquí los Juguetes más vendidos de Amazon >

Más info…

Smart Reputation

Prince Julio César en NYFW 2020

Repara tu reputación en Twitter con Smart Reputation
Repara tu reputación en Twitter con Smart Reputation

Prince Julio Cesar en el New York Fashion Week Spring Summer 2021

Publicidad en Entorno

Advertisement

Adscoins

Smart Reputation