El Gobierno de Pedro Sánchez ha decidido invitar a Delcy Rodríguez a la Cumbre Iberoamericana que se celebrará en Madrid los próximos 4 y 5 de noviembre. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, anunció esta decisión durante su gira por Latinoamérica, defendiendo que España procederá «como se actúa siempre», invitando a quien ostenta «la representación internacional de cada país». Sin embargo, esta invitación genera controversia al abrir las puertas de la capital española a una figura clave del chavismo sancionada por la Unión Europea desde 2017.
Delcy Rodríguez es considerada por amplios sectores internacionales como parte central del aparato represivo del régimen de Nicolás Maduro. Según fuentes consultadas, esta decisión, tomada en el Palacio de la Moncloa, forma parte de una estrategia que busca legitimar «una vez más» el chavismo y «blanquear el régimen de Maduro». La invitación resulta especialmente polémica cuando tanto el Congreso de los Diputados como el Senado español, y el Parlamento Europeo, han reconocido a Edmundo González como presidente electo de Venezuela. El Gobierno vuelve así a apoyar a Rodríguez, de quien el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero reconocía hace unas semanas ser amigo cercano.
Diplomáticos consultados expresan su preocupación por la actitud del Ejecutivo hacia la exdirigente chavista. «El Gobierno intenta a toda costa limpiar el nombre de Delcy Rodríguez. Están muy preocupados y están intentando protegerla», apunta un diplomático que conoce bien el funcionamiento de las relaciones entre Moncloa y el actual gobierno venezolano. Desde principios de año, tras los cambios políticos en Venezuela, el Ejecutivo ha tratado infructuosamente de que la Unión Europea levante las sanciones impuestas contra Rodríguez, sin obtener resultado alguno.
La posición española contrasta con la del Parlamento Europeo, que rechazó recientemente los intentos del ministro Albares por conseguir el levantamiento de sanciones. Aunque el titular de Asuntos Exteriores argumentaba en enero que «si el actual gobierno de Venezuela está dando pasos en la línea que nosotros queremos, la Unión Europea tiene que mandar una señal clara», Bruselas ha mantenido firme su posición sancionadora. Esta invitación a Delcy Rodríguez representa un nuevo desacuerdo entre la política exterior española y los criterios europeos sobre Venezuela.
Fuente: ABC — Ver nota original