Lapatilla julio 04 2026, 12:54 pmPosteado en: Actualidad, Nacionales, Terremoto VenezuelaCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn BBC Nelson Torrealba se despidió rápidamente de su esposa y sus dos hijos, a quienes avisó de que volvería pronto, antes de subirse a su coche el pasado miércoles para ir a comprar provisiones. Por BBC URGENTE: Dos terremotos azotaron La Guaira y hemos preparado un reporte de información actualizada AQUÍ Eran alrededor de las seis de la tarde cuando salió del Ritasol Palace, el complejo de apartamentos de lujo frente al mar en la región de La Guaira, en el norte de Venezuela. De repente, sintió una fuerte ráfaga de viento que entró por las ventanillas abiertas del vehículo, justo antes de que la tierra se sacudiera violentamente bajo él. El guardia de seguridad del edificio le gritó que saliera del vehículo. Ya en el suelo, escuchó un enorme estruendo a sus espaldas. El hijo adolescente, Samuel, era “serio y amable”, según Nelson. “Había una nube de polvo amarilla muy densa; tan espesa que no se veía nada”, recuerda. Cuando el polvo comenzó a asentarse, miró hacia donde apenas unos instantes antes se alzaba su edificio. No quedaba nada más que una montaña irregular de escombros. “En el tiempo que tardé en darme la vuelta, ya no quedaba nada”, dice. Nelson vivía en un apartamento de la séptima planta del Ritasol Palace con su esposa Dallenyi y sus dos hijos: Samuel, de 14 años, y Matías, de 10. Era el único hogar que los niños habían conocido. Dallenyi era “la mejor mamá” para Samuel y Matías, de 10 años, dice Nelson. “Era el paraíso: comodidad, seguridad… Un sábado aquí significaba partidos de fútbol en la cancha con los niños, bicicletas, piscina y playa”, comenta. Pero quizá lo que Nelson más valoraba era el tiempo que la familia pasaba dentro de su apartamento. Si tenía un mal día, llegaba a casa y pedía un abrazo a Matías para ayudarle a “recargar energías”. Lea más en BBC Compártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Fuente: La Patilla — Ver nota original