Lapatilla julio 03 2026, 1:03 pmPosteado en: Actualidad, Nacionales, Terremoto VenezuelaCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Oswadeliz Núñez Ramírez con las cenizas de su hijo Daniel, en La Guaira. Después de cinco días buscando, tenía al menos una confirmación: el cadáver se encontraba en la Terminal Especializada de Contenedores de Bolipuertos, en el Puerto de La Guaira, una morgue improvisada en las últimas horas donde había cuerpos apilados y descompuestos, como si aquellos fueran los muertos de nadie. El médico forense le dijo, amable: “Pase señora, pase”. Se colocó el tapabocas y la señora preguntó por su hijo, Daniel Alejandro Núñez Ramírez, 28 años, uno de los deportados en el vuelo 164 que llegó en la mañana del 24 de junio a Venezuela desde Estados Unidos. El médico le dijo que, efectivamente, su número de cadáver era el 1018. Por El País URGENTE: Dos terremotos azotaron La Guaira y hemos preparado un reporte de información actualizada AQUÍ —¡Mi cadáver, el 1018!— repite la madre, Oswadeliz Núñez Ramírez, una mujer de 58 años a quien le cuesta creer que su hijo sea un número, o lo que es lo mismo hoy, alguien sin vida. Llegó adonde estaba el cuerpo y abrió el saco que lo cubría. La última vez que lo tuvo enfrente había sido ocho años antes, cuando todavía Daniel era un estudiante de Ingeniería Civil en la Universidad Nacional Abierta. Un día le avisó que se iba del país. “Me dijo: mamá, yo me voy a ir a trabajar”. Se fue primero a Perú y en 2022 llegó a Estados Unidos, donde se instaló en Jacksonville, Florida. Se había marchado con 20 años, siendo poco más que un adolescente, y ahora ella
Fuente: La Patilla — Ver nota original