https://www.bancaynegocios.com/wp-content/uploads/2022/11/CotizacionDolaresMonedaDivisas.jpg 2026-06-09 06:54:26 2026-06-09 07:31:36 09/06/2026 07:31 AM | Por Jean Carlos Manzano G. (Exclusivo para Banca y Negocios) El indicador ha caído más de 55% desde enero con inversionistas ansiosos por ver los alcances de la recuperación del país y lo que ello representa para el mercado de deuda. Mercados y Economía desplome deuda Economía EEUU Evolución Instituciones inversionistas JPMorgan mercado recuperación reestructuración renegociación sanciones Venezuela La caída del riesgo país de Venezuela durante los primeros meses de 2026, se ha convertido en una de las señales más llamativas para los mercados financieros internacionales. Después de permanecer entre las economías más riesgosas del mundo para los inversionistas, el indicador registró una reducción acelerada que despertó expectativas sobre una posible normalización financiera del país.El descenso refleja una percepción más favorable sobre el futuro económico venezolano y responde a circunstancias muy particulares que distinguen a Venezuela de cualquier otro país de América Latina (y casi de todo el mundo).El riesgo país es un indicador que mide la confianza que tienen los inversionistas en la capacidad de una nación para cumplir con sus compromisos financieros. Se calcula a través del índice EMBI, elaborado por JPMorgan, y compara la tasa que deberían pagar los bonos de un país con la de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, considerados los activos más seguros del mundo.En términos sencillos, mientras más alto es el riesgo país, más costoso resulta para una nación obtener financiamiento internacional. Un nivel bajo indica confianza, uno elevado refleja dudas sobre la capacidad de pago o sobre la estabilidad institucional y económica.En el caso venezolano, sin embargo, el indicador dejó hace años de medir únicamente la salud de la economía. Tras el incumplimiento de pagos de la deuda externa ocurrido en 2017, el riesgo país comenzó a reflejar también factores políticos, legales y geopolíticos vinculados al prolongado proceso de default, a las sanciones internacionales, y posibilidades de recuperación.Es clave recordar que por el momento el riesgo país no tantea solamente un plan económico que estabilice el país para retornar a los mercados de deuda internacional, sino el proceso de una reestructuración que tiene como actores a una comunidad inversora con proyecciones calculadas de valor recuperable o de rescate inminente de los bonos en circulación, para luego dar paso a la normalización.De los mejores números a la crisis complejaDurante el auge petrolero de principios de los años 2000, Venezuela llegó a registrar uno de los niveles de riesgo más bajos de su historia. En febrero de 2005, el EMBI se ubicó en apenas 470 puntos básicos, una cifra que permitía al país acceder a financiamiento internacional. No obstante, la mayor emisión de deuda llegaría al menos dos años después.La situación cambió radicalmente durante la década siguiente. La caída de la producción petrolera, el deterioro fiscal y las dificultades para obtener divisas fueron debilitando la capacidad de pago del Estado. Finalmente, en noviembre de 2017, Venezuela suspendió el pago de gran parte de sus obligaciones externas, entrando en default. A partir de entonces, el riesgo país comenzó a escalar hasta niveles inéditos.Entre 2020 y 2025, el indicador llegó a superar los 20.000 puntos básicos y, en algunos momentos, alcanzó registros superiores a los 60.000 puntos. Los bonos venezolanos pasaron a ser considerados entre los activos más riesgosos del mundo y se negociaban a precios extremadamente bajos.En este comportamiento influyó por un lado la imposibilidad de renegociar la deuda debido a las sanciones, que también afectaron notablemente el comercio petrolero.El cambio de expectativas en 2026Los acontecimientos políticos ocurridos a comienzos de 2026 modificaron sustancialmente las expectativas de los mercados
Fuente: Banca Negocios — Ver nota original