Lapatilla julio 10 2026, 1:44 pmPosteado en: Actualidad, Nacionales, Terremoto VenezuelaCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Un médico examina a un niño en un hospital de campaña en La Guaira. / Reuters URGENTE: Dos terremotos azotaron La Guaira y hemos preparado un reporte de información actualizada AQUÍ El doctor X trató a decenas de niños aplastados por los escombros durante seis días seguidos. Por BBC Los primeros que llegaron a la sala de emergencias pediátrica gritaban y lloraban. Estaban adoloridos por los golpes que recibieron mientras sus padres los arrastraban fuera de los edificios, en medio del doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela, el miércoles 24 de junio a las 18:04. Pero a medida que pasaban las horas, los casos se volvían más graves: pacientes con las piernas necrosadas o inflamadas por la acumulación de sangre, en riesgo de shock o insuficiencia renal debido a las toxinas liberadas por los músculos bajo la presión de los escombros. A diferencia de los primeros casos, estos niños no gritaban ni lloraban. Aparecían en el hospital inconscientes, sin identificación y sin padres ni familiares. “El problema es el traslado en condiciones caóticas. No es lo que uno quisiera recibir, es decir, un paciente en ambulancia, con una vía tomada en el trayecto”, explica el pediatra especializado en emergencias con la voz quebrada por el llanto. “Me afecta mucho porque estos pacientes que hemos celebrado que los han rescatado vivos terminan falleciendo o en condiciones muy disminuidas, sobre todo con el tema de las amputaciones o con daño renal”. A sus 62 años, el doctor X siente
Fuente: La Patilla — Ver nota original