Lapatilla julio 07 2026, 5:45 amPosteado en: Actualidad, Internacionales, Nacionales, Terremoto VenezuelaCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Víctor Torres en Santiago (Chile), el 6 de julio. Cristóbal Venegas (© Cristóbal Venegas) “¡Vamos, carajo! Solo es tu mente”, le insistía Víctor Torres Fuentes, voluntario del Grupo de Búsqueda y Rescate de los Bomberos de Chile, a Hernán Gil en cuanto logró asomar la cabeza entre los escombros de un edificio en Catia La Mar, en La Guaira, Venezuela. El vigilante llevaba ocho días atrapado bajo la estructura, derrumbada por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron al país caribeño el 24 de junio. Era el jueves 2 de julio cuando el equipo de rescate consiguió llegar hasta él. Ya recuperándose en una clínica de Caracas, Gil evocó aquellas palabras de aliento que, asegura, le “dieron fortaleza”. Por Maolis Castro / elpais.com URGENTE: Dos terremotos azotaron La Guaira y hemos preparado un reporte de información actualizada AQUÍ Torres, un ingeniero de minas que lleva 25 de sus 40 años dedicados a servir al cuerpo de bomberos, asegura que el esfuerzo fue colectivo, dado que en este operativo participaron rescatistas chilenos y de Estados Unidos, España, Venezuela, Portugal, México, Costa Rica y El Salvador. “El rescate de Hernán fue un momento de esperanza y de unión de las Américas”, dice en una entrevista con EL PAÍS. Aterrizó este sábado en Santiago de Chile, junto con otros 44 compañeros —incluyendo a tres mujeres— que han estado en las labores de rescate en Venezuela, cuyos seísmos han dejado a más de 3.500 muertos, 16.700 heridos y decenas de miles de damnificados. “Los grandes héroes fueron los venezolanos, ayudando a su propia gente en las primeras horas de los terremotos”, señala el socorrista. La ayuda chilena llegó un día después de ocurrido el doble terremoto. El grupo centró sus labores en La Guaira, la “zona cero” de la tragedia y donde los bomberos lograron recuperar cuerpos y liderar una operación que se convirtió en un hito por su complejidad: sacar ileso a un sobreviviente, Herbán Gil, de entre las 140 toneladas de cascotes que se desplomaron sobre la garita de vigilancia en la que se encontraba atrapado. “Existía un latido cardiaco” Torres, de 1,62 metros de altura, había entrado por un segundo túnel construido por equipos de expertos en emergencias para extraer al sobreviviente. No solo su estatura ayudó para ejecutar la operación, sino también su trayectoria como ingeniero especializado en emergencias mineras. “Muchas de las maniobras que aplicamos allá no tienen antecedentes, aunque la estrategia fue muy parecida a la que se realizó en el rescate de los 33 mineros en Chile [agosto de 2010]. Nosotros debimos tener mucha adaptabilidad”, precisó. Este chileno ha participado en una docena de operaciones de búsqueda y rescate en terremotos devastadores como los ocurridos en Perú (2007), Haití (2010), Ecuador (2016) y en el sucedido el 27 de febrero de 2010 en Chile. Este último fue de 8,8 de magnitud, considerado como uno de los más fuertes de la historia de Chile, y estuvo seguido por un tsunami que se cobró la vida de cientos de personas. El socorrista, que además ha liderado equipos en algunas de sus misiones, explicó que hallaron a Hernán después de que vecinos de Catia La Mar les dijeran que en el centro comercial Galerías de Playa Grande había indicios de una persona con vida atrapada en la infraestructura. Para confirmar estas sospechas, emplearon radares. “Nos dimos cuenta de que existía un latido cardiaco, una persona fue detectada por el radar”, dijo. Chile lideró la operación de rescate
Fuente: La Patilla — Ver nota original