La Oficina de Control de Activos del Departamento de Tesoro (OFAC) de Estados Unidos ha retirado las sanciones impuestas a dos buques petroleros que habían sido señalados de transportar crudo venezolano y formar parte de redes utilizadas para evadir las restricciones al sector energético del país. Los buques Despina Andrianna y Magus fueron incluidos en una lista de 76 entidades que la agencia decidió desancionar tras un proceso de revisión interinstitucional. Según informó la OFAC, cada entrada fue evaluada cuidadosamente para garantizar que su eliminación no perjudicara los intereses de política exterior o seguridad nacional estadounidense.
El buque Despina Andrianna, propiedad de una empresa con sede en Liberia, había sido señalado en 2019 de haber transportado petróleo crudo desde Venezuela hacia Cuba. Por su parte, la embarcación Magus, también conocida como Freedom o Mia, utilizaba bandera de Guyana y fue sancionada en 2024 por su participación en la exportación de petróleo iraní y sus presuntos vínculos con esquemas de evasión de sanciones contra Venezuela. Ambas naves fueron removidas de la lista de restricciones tras la evaluación del gobierno estadounidense.
Esta decisión se produce en un contexto de notable acercamiento entre Washington y Caracas, especialmente tras los eventos de enero cuando se informó sobre la captura de Nicolás Maduro. El gobierno de Donald Trump ha iniciado un proceso de desmantelamiento sistemático del andamiaje de sanciones que había impuesto contra Venezuela, incluyendo las restricciones que gravaban la industria energética del país. El cambio de política refleja un giro significativo en la estrategia estadounidense hacia la nación caribeña.
La levantación de sanciones a estas dos embarcaciones representa apenas un paso en una estrategia más amplia de flexibilización de medidas coercitivas. Según informó la agencia de noticias EFE, la administración actual ha comenzado a revisar múltiples instrumentos de castigo económico que habían sido implementados durante gestiones anteriores. Este movimiento sugiere una posible reconfiguración de las relaciones diplomáticas y comerciales entre Estados Unidos y Venezuela en los próximos meses.
Fuente: Tal Cual — Ver nota original