Entre noviembre de 2024 y mayo de 2025, han fallecido ocho familiares directos de presos políticos vinculados al caso "Pdvsa Obrero", entre ellos dos padres que murieron durante el fin de semana pasado. Pablo Emilio Morón, de 82 años, padre del coronel Daniel Morón detenido en la cárcel de Yare II, y María Concepción Sánchez, madre de Joan Enrique Cruz Sánchez, ambos fallecieron en espera de las excarcelaciones prometidas por las autoridades venezolanas. El coronel Morón fue arrestado el 9 de octubre de 2024 mientras ejercía como comandante del Destacamento 521 de Puerto La Cruz en Anzoátegui, acusado de vinculación al caso pese a no laborar en Petróleos de Venezuela. Lleva más de diecinueve meses sin que se dicte sentencia en su contra.
María Concepción Sánchez sufrió un accidente cerebrovascular el domingo 24 de mayo en San Juan de los Morros, Guárico, apenas tres días después de enterarse que su hijo Joan Enrique Cruz Sánchez había sido excluido de la última tanda de excarcelaciones. Según fuentes cercanas a la familia, la noticia le provocó un fuerte impacto emocional que desencadenó el derrame cerebral que terminó con su vida. Su hijo formaba parte del grupo de trabajadores de las refinerías de Amuay y Cardón que fueron detenidos bajo acusaciones de irregularidades y en medio de conflictos laborales durante 2024.
El martes 19 de mayo, Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, anunció que antes del viernes serían liberadas 300 personas del caso "Pdvsa Obrero". Horas después, Delcy Rodríguez amplió el anuncio afirmando que el número se incrementaría a 500 personas excarceladas. Sin embargo, el Foro Penal ha verificado únicamente 38 personas liberadas bajo medidas cautelares desde entonces, evidenciando una brecha significativa entre los prometido y lo ejecutado.
Según el Comité por la Libertad de los Trabajadores de Pdvsa, aún permanecen encarcelados 76 presos del caso original donde fueron detenidos 153 trabajadores desde el año pasado. Este grupo incluye a tres mujeres y 15 militares que trabajaban dentro o en las proximidades de instalaciones petroleras. Trágicamente, tres de los ocho familiares fallecidos nunca llegaron a conocer que sus hijos fueron liberados días después de sus muertes, evidenciando la angustia y el estrés emocional que ha generado esta situación prolongada.
Fuente: Tal Cual — Ver nota original