Lapatilla julio 18 2026, 10:39 amPosteado en: Destacados, Nacionales, Terremoto VenezuelaCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn EFE La ingeniera geóloga Luiraima Salazar analizó el comportamiento de las secuencias sísmicas registradas recientemente en México y Venezuela, y destacó que tras el doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5 ocurrido el pasado 24 de junio en territorio venezolano se produjo una baja cantidad de réplicas moderadas y fuertes, un comportamiento que, según explicó, merece una revisión instrumental y sismológica detallada. lapatilla.com Suscríbete aquí para hacerle seguimiento diario al rescate de Venezuela tras los sismos Salazar explicó en X que la ley de Båth establece que la diferencia promedio entre la magnitud de un terremoto principal y la de su mayor réplica se ubica aproximadamente 1,2 unidades por debajo. Sin embargo, aclaró que se trata de un valor estadístico global y no de una regla determinante. “Por supuesto, esto no significa que tales sismos estén ‘pendientes’ ni que deban ocurrir necesariamente”, advirtió sobre la posibilidad de interpretar esta relación como una predicción. Asimismo, la ingeniera geóloga comparó el caso venezolano con el terremoto registrado el 17 de julio en Chiapas, México. De acuerdo con los datos citados por Salazar, el Servicio Sismológico Nacional (SSN) estimó el evento principal en magnitud 7,4 y su mayor réplica en 6,5, mientras el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) calculó magnitudes de 7,3 y 6,0, respectivamente. Ambas mediciones, señaló, se encuentran dentro de la dispersión estadística de la ley de Båth. En Venezuela, en cambi
Fuente: La Patilla — Ver nota original