Dos especialistas en terapias con animales aplican su método en todo tipo de personas - EntornoInteligente
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En Madrid, un niño que había atravesado varias situaciones traumáticas se rehusaba a hablar con su terapeuta. No había forma de que el profesional lograra hacerlo llegar a lo que pretendía. Entonces, trajeron un perro y el pequeño empezó a contarle sus problemas al animal. Se sentía escuchado y sentía el calor de la mascota. Eso hizo que la situación inicial lograra destrabarse.

Denise Mauer, psicóloga especializada en Terapias Asistidas con Animales y Etología Aplicada, es quien trajo a colación este caso. Junto a Florencia Andrade, estudiante de educación física e instructora en equinoterapia , están iniciando en Uruguay una serie de actividades centradas en las terapias con animales, pero con el objetivo de que se apliquen a todo el mundo, no solo a aquellas personas con alguna discapacidad física o mental.

“Queremos romper con el mito de que es un método exclusivo para personas con discapacidad. Todos tenemos algo para trabajar; no existe la persona que no tenga esa necesidad”, señaló Andrade al mencionar el objetivo de CATAAMI (Centro de Actividades y Terapias Asistidas con Animales “Mundo Inclusión”).

La idea es estimular las partes cognitiva y física de las personas a través del vínculo que establecen con los animales, respetando todo lo que es el bienestar animal y promoviendo también la tenencia responsable.

Las especialistas mencionaron como ejemplos de casos a abordar: problemas de autoestima, bulimia, anorexia, depresión o traumas derivados de una situación de guerra. De estos últimos también hay en Uruguay, son los que aquejan a los militares que van en misiones de paz a lugares como el Congo.

En el caso concreto de los niños, el trabajo con perros sirve como forma de educarlos para ser independientes y responsables. “El niño, que es completamente dependiente de sus padres, se tiene que apoderar de la situación y empezar a ser el proveedor. Debe cuidar al animal, darle de comer, sacarlo a pasear. Se genera una preocupación por el otro”, dijo una de las técnicas. Esta situación es similar a la tarea que también se hace con las personas con discapacidades que dependen de terceros.

“Los animales son los coterapeutas porque son parte del equipo; trabajan a la par de nosotras”, acotó Mauer sobre una tarea que es fundamental: el trabajo interdisciplinario. Por el momento, serán ellas dos las que llevarán adelante las actividades, pero están abiertas a incorporar otros profesionales.

Taller para niños de entre 3 y 6 años de edad El próximo domingo a las 11 horas, en Sinergia Design (Colonia 2235), CATAAMI desarrollará un taller lúdico con perros para chicos de entre 3 y 6 años de edad. El mismo estará a cargo de las responsables de este centro. Una es Denise Mauer, psicóloga con un máster en Crisis y Trauma, de la Universidad de Tel-Aviv, y otro de Terapias Asistidas con Animales y Etología Aplicada, de la Universidad Autónoma de Madrid, del que solo le resta presentar la tesis final. Su socia es Florencia Andrade, estudiante de educación física, acompañante terapeútica de autismo y formada en equinoterapia e instrucción de perros. La actividad cuesta $ 300.

Los animales. En principio, las especialistas trabajarán con perros y caballos, pero la intención es ir incorporando de a poco otros animales domésticos, como gatos, conejos o hámsters.

Mauer contó que en el máster de Crisis y Trauma que cursó en Tel Aviv, Israel, llegó a ver terapias con animales con los que no imaginaríamos trabajar.

“En uno de los centros tenían de todo, hasta víboras. No creo que nosotras lleguemos a eso, pero hay muchos trabajos que se pueden hacer con distintas especies. Entiendo, además, que hay mucha gente que puede sentir rechazo, pero hay otra a la que sí le puede gustar”, dijo la psicóloga.

Ambas destacaron que lo importante es encontrar el animal adecuado para cada situación. En ese sentido, Andrade puede hablar de su propia experiencia como paciente.

“Yo era reacia a hablar con psicólogos. Fui a una actividad al aire libre y me pusieron en contacto con los caballos. Yo tengo caballos desde los 6 años y lo que proponían me parecía muy básico, pero sin darme cuenta les conté toda mi vida en un minuto. ¿Qué pasó? Me sacaron del ambiente estructurado de la consulta, me pusieron en un ambiente que me gustaba y yo hablé”, recordó.

También tiene el caso del vínculo con sus abuelos. “Ellos tenían un perro que ahora no está más. Antes, mis conversaciones con ellos eran mucho más divertidas porque siempre me contaban las travesuras que hacía. El animal genera recuerdos, ganas de comunicarse… a veces las personas mayores no tienen una vida tan activa y tener una mascota, que es divertida, provoca ganas de comunicarse con el otro y con el animal”, apuntó la adiestradora.

Matute y Trotsky, dos perros que son cruza de razas, son los que las ayudarán al comienzo de una actividad terapéutica en la que esperan volcar todo lo que han aprendido en Uruguay y fuera de fronteras.

Beneficios de trabajar con perros y caballos El caballo tiene propiedades que lo diferencia de otros animales para la aplicación de terapias físicas. Florencia Andrade, instructora en equinoterapia, explicó que las fases del caminar de este animal son similares a las nuestras. “Cuando tenemos alguna dificultad en nuestra marcha, podemos, a través del caballo, generar esa marcha de manera sentada. Lo automatizamos en el cerebro y lo trasladamos al momento en el que caminamos”, dijo.

Otros beneficios de los equinos son la transmisión del calor corporal para distender y relajar musculatura, y lo que aportan para los ajustes tónico posturales.

El otro animal al que se recurre mucho es el perro. Con él se trabaja el cambio de rol, así como la empatía. “Es mucho más fácil desarrollar la empatía con un animal que con una persona, porque los animales son más genuinos. Lo que no les gusta te lo hacen saber, mientras que las personas somos muy hábiles para camuflar”, detalló Andrade, quien también es adiestradora canina.

Añadió que, teniendo en cuenta que el 70% de los uruguayos tiene perro, “es importante trabajar en la educación temprana de niños porque seguramente después ellos sigan esa tendencia y vayan a tener perros en su casa”.

LINK ORIGINAL: El País

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