IsraelDoctor Netanyahu y 'Mister Bibi': de la victoria en 1996 a la encrucijada ante TrumpEste jueves se cumplen 30 años de la primera vez que Benjamín Netanyahu tomó posesión como primer ministro de IsraelCompartir ComentarEl primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.RONEN ZVULUNAFPSal Emergui JerusalénJerusalénActualizado Jueves, 18 junio 2026 – 00:07EEUU-Irán Fuentes oficiales de EEUU confirman que el acuerdo compromete a Irán a diluir su uranio enriquecido Israel Netanyahu asegura que "Irán no tendrá armas nucleares" y defiende las operaciones junto a EE.UU Cuando el 18 de junio de 1996 Benjamín Netanyahu tomó posesión como el primer ministro más joven (46) en la historia de Israel nadie imaginaba que, 30 años después, estaría en el poder. Quien abogó por la limitación a dos mandatos (8 años) se ha convertido en el jefe de Gobierno israelí más longevo con 19 años en tres periodos diferentes. Tras múltiples acontecimientos regionales, nacionales, políticos y personales que han moldeado su condición de "Doctor Netanyahu y Mister Bibi", el veterano dirigente se presentará a las elecciones en octubre.El 30 aniversario de su toma de posesión en la Knésset coincide con días trascendentales. Tras una larga luna de miel con su gran aliado, el presidente estadounidense, Donald Trump, en la que éste trasladó la embajada a Jerusalén o impulsó los Acuerdos de Abraham, la relación pasa por su peor momento debido a la divergencia de intereses y objetivos. Si el pasado 28 de febrero anunciaron el inicio de la ofensiva aérea conjunta contra Irán, hoy Trump recrimina públicamente a Netanyahu al que envió el memorando de entendimiento para acabar la guerra solo pocas horas antes de su publicación.Con primero sorpresa y luego preocupación, Israel lamenta el pacto que refuerza al régimen iraní (alivio de sanciones, exclusión de sus misiles balísticos, aplazamiento de la negociación sobre su plan nuclear…) a cambio de algo que hace meses se daba por garantizado, la navegación en el Estrecho de Ormuz. Sin olvidar la inclusión del frente libanés por el que Trump ha mostrado su malestar en los últimos días. Si tras dos meses hay un acuerdo entre Irán y EEUU, es muy posible que Israel deba retirarse del sur del Líbano.Desde el anuncio del memorando y debido a las peticiones de Trump de mayor mesura en Líbano, el ejército israelí ha limitado de forma considerable los ataques contra Hizbulá. La milicia proiraní también ha reducido los proyectiles y drones contra las tropas en una jornada en la que hirió a cinco soldados. "Los habitantes del norte de Israel no pueden ser el cordero sacrificado en el altar de la paz entre Estados Unidos e Israel", escribe la periodista Shiri Avitan Cohen en Israel Hayom, pidiendo a Netanyahu decir "no" a Trump.El veterano dirigente busca el punto de equilibrio entre la protección de la relación con su casi único apoyo firme en el mundo y lo que considera "seguridad nacional". Netanyahu, que nunca ha estado tan atento al móvil como ahora ante la cascada de alertas con declaraciones de Trump, sigue el principio de que con el gran aliado se puede estirar la cuerda, pero en ningún caso romperla. Y menos si se trata de alguien con el temperamento de Trump.En la Casa Blanca, Bibi es menos popular que hace unos meses, pero más que hace 30 años cuando Bill Clinton lamentó su victoria ante el laborista Simón Peres. En 1996, el candidato "americano" (carrera académica y diplomática en EEUU) y hermano del oficial Yoni Netanyahu (héroe nacional tras ser abatido en la operación de rescate de Entebbe en 1976) se presentó ante el conocido estadista de 73 años. Tras el asesinato del primer ministro Isaac Rabin en 1995, Peres no adelantó los comicios al afirmar que no quería aprovecharse del shock, trauma y enfado reinantes. Pero en los meses siguientes, Hamas y Yihad Islámica realizaron más atentados en las calles de un país donde Netanyahu prometía "paz con seguridad". En la noche electoral, Peres se fue a la cama como ganador y
Fuente: El Mundo — Ver nota original