En una asamblea realizada en la Casa del Educador del estado Bolívar, docentes jubilados levantaron su voz para exigir igualdad de condiciones socioeconómicas tras ser excluidos de la prima de profesionalización. El gremio reclama no solo este beneficio, sino también cesta-ticket y el respeto a la dignidad humana consagrada en la Constitución Nacional. Los representantes de diferentes organizaciones sindicales del magisterio bolivarense, incluyendo a Lina Maradei (presidenta de FVM Bolívar), Maria Guerra (Colegio de Profesores), Aixa Viera (Sutradocencia), Marifer Aranda (Sutpp), Milagros López (Fenatev) y Carlos Hidalgo (Peritos y Técnicos), presentaron formalmente sus demandas ante el Ministerio del Trabajo el pasado 5 de mayo.
Los representantes del magisterio fundamentan su reclamo en la sentencia 1.243 del 29 de noviembre de 2018 emitida por la Sala Político Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia, que establece un fallo favorable para los jubilados basado en el principio de progresividad, pensión y revisión periódica. Argumentan que pasar a retiro no representa la desprofesionalización de estos docentes, quienes entregaron sus vidas a la formación de generaciones en el país. Señalan que el trato diferenciado constituye una flagrante violación al principio de igualdad y no discriminación contemplado en los artículos 2 y 89 de la Constitución Nacional.
Durante la asamblea, los docentes enfatizaron que no existen "jubilados de segunda" y que los maestros retirados representan la reserva moral con experiencia necesaria para el desarrollo educativo del país. La presidenta de FVM Bolívar, Lina Maradei, fue enfática al señalar que es obligación del estado homologar los beneficios de los docentes jubilados con los activos, reconociendo así sus años de contribución y dedicación al sistema educativo nacional.
Los testimonios de los docentes presentes reflejaron la crisis de sobrevivencia que enfrentan. Varios maestros jubilados denunciaron recibir pensiones irrisorias de apenas 130 bolívares mensuales, a pesar de haber contribuido durante toda su vida laboral al sistema de seguro social. Esta realidad contrasta dramáticamente con sus contribuciones históricas y pone en evidencia la brecha económica entre jubilados y docentes activos, motivando sus reclamos por equidad y dignidad.
Fuente: La Patilla — Ver nota original