En marzo de 2020, cuando estalló la pandemia de coronavirus, los directivos de la aerolínea Plus Ultra comenzaron a explorar formas de acceder a ayudas económicas y establecer contactos a nivel político para conseguirlas. Según un informe de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), el dueño de la compañía, Rodolfo Reyes, y su vicepresidente, Julio Martínez Sola, mantuvieron conversaciones en las que consideraban la intervención de Delcy Rodríguez, exnúmero dos del Gobierno venezolano, como intermediaria para llegar a los funcionarios españoles necesarios.
En una conversación del 30 de marzo de 2020, Reyes preguntó a Martínez Sola sobre cómo podrían "llegar a los hilos políticos" en relación con financiamiento y ayudas. El vicepresidente respondió que había explorado dos vías diferentes. Reyes entonces sugirió directamente: "Delcy, que llame a Ábalos", refiriéndose al entonces ministro de Transportes. Martínez Sola completó la idea proponiendo una alternativa: "O alguien con Zapatero", en referencia al expresidente del Gobierno.
Este oficio policial, al que tuvo acceso EL PAÍS, forma parte de la investigación sobre una presunta red de tráfico de influencias liderada por José Luis Rodríguez Zapatero. Según el juez José Luis Calama, esta red habría camuflado comisiones ilegales a través de un entramado de empresas que los implicados denominaban como "boutique financiera". Los directivos de Plus Ultra finalmente recibieron un rescate de 53 millones de euros en marzo de 2021, un año después de que comenzasen las presuntas irregularidades.
Las comunicaciones revelan que detrás de estas gestiones habría estado el asesoramiento de Rodríguez, quien actualmente es presidenta de Venezuela. En la conversación, los ejecutivos de la aerolínea también evaluaban la influencia política de los contactos propuestos, con Martínez Sola indicando que uno de ellos era "pro Sánchez" y "pro Maduro". La investigación continúa arrojando luz sobre los detalles de esta supuesta trama de corrupción política que afectó a una de las principales aerolíneas españolas.
Fuente: El Pais — Ver nota original