La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, alcanzó este 3 de junio cinco meses en el cargo tras la salida del territorio venezolano de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026, acontecimiento que marcó un punto de quiebre para la Fuerza Armada nacional. Sin embargo, su presencia en la Presidencia de la República continúa generando un intenso debate sobre la legitimidad de su mandato y la creciente demanda ciudadana de que se convoquen a elecciones presidenciales. El chavismo ha evadido sistemáticamente incluir el tema electoral en sus discursos diarios, mientras la oposición y sectores independientes cuestionan la validez constitucional de esta figura sin votación popular que la respalde.
La Constitución bolivariana establece de manera clara los mecanismos para resolver la ausencia presidencial. El artículo 233 de la Carta Magna señala explícitamente que si ocurre la falta absoluta del presidente o presidenta durante los primeros cuatro años del período constitucional, debe procederse a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de treinta días consecutivos. Dicha disposición enumera las causales de falta absoluta: muerte, renuncia, destitución decretada por el Tribunal Supremo de Justicia, incapacidad física o mental permanente certificada por el TSJ y la Asamblea Nacional, abandono del cargo declarado por la AN, o revocación popular del mandato.
Ante esta situación, el chavismo argumenta que un ataque militar como el ejecutado por Estados Unidos no figura entre las causales constitucionales de falta absoluta. Basándose en esta interpretación, el Poder Judicial ha eludido aplicar la disposición constitucional y ha creado la figura de la "ausencia forzosa", una categoría jurídica que no existe en el marco legal vigente. Antes de transferir el poder a Delcy Rodríguez, la Sala Constitucional del TSJ explicó que realizaría una "interpretación sistemática y teleológica" con el supuesto fin de garantizar la continuidad administrativa del Estado, sin resolver de fondo la calificación jurídica de la falta presidencial.
Esta no es la primera vez que Venezuela enfrenta la ausencia de un presidente. Cuando Hugo Chávez falleció el 5 de marzo de 2013, se aplicó estrictamente la Constitución y se convocó a elecciones presidenciales dentro del plazo establecido. Los ciudadanos acudieron a las urnas el 14 de abril de 2013 y Nicolás Maduro derrotó al candidato opositor Henrique Capriles por un estrecho margen de 1,49%, en medio de denuncias sobre irregularidades. En 2018, Maduro adelantó las elecciones y se reeligió prácticamente sin competencia tras el llamado a la abstención de la oposición. Finalmente, el 28 de julio de 2024, el Consejo Nacional Electoral proclamó nuevamente vencedor a Maduro sin presentar las actas de escrutinio, mientras que los comprobantes en poder de la oposición muestran el triunfo de su candidato Edmundo González Urrutia.
Fuente: Infobae VE — Ver nota original