El gobierno venezolano anunció a través de Delcy Rodríguez la liberación de más de 500 presos políticos en las próximas horas, en un nuevo anuncio que llega después de múltiples promesas incumplidas sobre la libertad de detenidos por motivos políticos. Este pronunciamiento se produce tras la reunión de la vicepresidenta con diversos poderes del régimen, en un contexto donde la credibilidad de estas afirmaciones ha quedado cuestionada por los fracasos anteriores en la ejecución de tales liberaciones.
La promesa actual contrasta dramáticamente con el incumplimiento previo de su hermano Jorge Rodríguez, presidente del poder legislativo, quien aseguró que 300 presos políticos serían liberados en un plazo de 72 horas. La realidad demostró ser muy distinta: únicamente 38 personas, 36 hombres y 2 mujeres, recuperaron su libertad, y lo hicieron bajo severas medidas cautelares impuestas por los jueces a pesar de ser considerados inocentes. Este patrón de incumplimientos ha generado profundo escepticismo respecto a las nuevas declaraciones oficiales sobre excarcelaciones.
Según información disponible, aproximadamente 500 presos políticos permanecen aún en las cárceles venezolanas, en su mayoría militares o familiares de activistas retenidos como rehenes. Tampoco fueron incluidas en el proceso de la llamada Ley de Amnistía a las personas condenadas por operaciones contra el poder de Nicolás Maduro. Desde que Estados Unidos presionara la apertura de las cárceles chavistas a principios de año, alrededor de 700 presos políticos han salido de prisión, aunque muchos lo hicieron bajo libertad condicional, manteniéndose bajo vigilancia estricta.
El gobierno se ha visto en la necesidad de reabrir el debate sobre las excarcelaciones tras la muerte de Carmen Navas, una octogenaria que durante 16 meses buscó a su hijo Víctor Hugo Quero, desaparecido por fuerzas chavistas el 1 de enero de 2025. El comerciante falleció en la prisión del Rodeo 1 y su cuerpo fue enterrado clandestinamente, un hecho que finalmente el propio gobierno reconoció. La tragedia conmocionó profundamente al país y puso nuevamente en el centro del debate internacional la situación de los derechos humanos en Venezuela, con críticas del senador estadounidense Rick Scott advirtiendo que las liberaciones parciales no son suficientes mientras persistan presos políticos en las cárceles.
Fuente: El Mundo — Ver nota original