Los mensajes secretos que susurraban desde las celdas del Helicoide venezolano

En un pequeño apartamento de un conjunto de viviendas sociales cerca de Caracas, Adriana Briceño sostiene lo que parece un simple envoltorio de chocolate, pero que guarda un tesoro invaluable: un mensaje escondido de su hijo dirigido a su esposo Ángel Godoy. Las palabras garabateadas en tinta azul dicen "Aquí esto para que te endulces" y "Te amamos". Estos mensajes clandestinos eran la única conexión que mantenían con vida la esperanza de las familias mientras sus seres queridos permanecían encarcelados en la infame prisión del Helicoide, símbolo de la represión gubernamental en Venezuela.

Construido en la década de 1950 como un lujoso centro comercial que nunca se terminó, el Helicoide fue ocupado por los servicios de inteligencia venezolanos y se transformó en uno de los lugares más temidos del país. Una investigación de las Naciones Unidas documentó que en sus muros se llevaba a cabo la tortura sistemática de personas detenidas arbitrariamente o desaparecidas forzosamente. Exdetenidos recientemente liberados, como Godoy, han descrito en entrevistas con BBC News Mundo las brutales condiciones que reinaban en las celdas de castigo, el aislamiento forzado y las amenazas contra sus familiares. El Helicoide se convirtió así en el destino final de cientos de presos políticos arrestados durante el gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Javier Tarazona, activista de derechos humanos y director de la ONG Fundaredes, fue arrestado en julio de 2021 tras solicitar una investigación formal sobre presuntos vínculos entre funcionarios del gobierno y grupos guerrilleros de Colombia. "Me esposan, me golpean, me insultan, y me colocan un pasamontañas", relató sobre su detención. Lo llevaron a una pequeña celda de castigo infestada de ratas y cucarachas, donde el olor era nauseabundo y las condiciones infrahumanas. Junto a su hermano José y otro activista, fueron retenidos en una celda tan diminuta que tenían que turnarse para acostarse y descansar sobre un simple cartón.

Aunque más de 600 personas han sido liberadas desde enero cuando Maduro fue capturado, según el grupo defensor de derechos Foro Penal, cientos de presos políticos siguen tras las rejas del sistema penitenciario venezolano. Los testimonios de exdetenidos como Godoy y Tarazona revelan historias de resistencia humana frente a la represión estatal. Esos pequeños mensajes garabateados en papeles escondidos en envolturas de chocolate representan la voluntad inquebrantable de mantener viva la dignidad y la conexión familiar incluso en las circunstancias más adversas.

Fuente: BBC Mundo — Ver nota original

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