El entrenador venezolano César Farías atraviesa un momento crítico al frente de Barcelona de Ecuador, después de que su equipo empatara en condición de local frente a Manta en el torneo local. El director técnico fue abucheado por la afición tras un resultado que deja al equipo lejos del liderato y sin victorias en la Copa Libertadores, profundizando la crisis de resultados que ha generado malestar entre los seguidores del club.
Farías denunció un incidente que ocurrió al término del partido cuando un policía lo encaró para reclamarle por no conseguir la victoria jugando en casa. Según el estratega venezolano, el agente le expresó que "no se puede empatar de local", una presión externa que refleja el clima de tensión que rodea al equipo. A pesar de la incómoda situación, Farías intentó minimizar el episodio señalando que existen problemas de mayor envergadura en la vida que los que enfrenta Barcelona.
El técnico se refirió al descontento generalizado de la hinchada que ha llegado a solicitar su salida del club tras los malos resultados acumulados. Farías criticó la falta de apoyo y unidad, describiendo la situación como "una orquesta orquestada" y una "guerra interna" que debilita al equipo. Expresó su frustración ante una realidad donde parece que ningún entrenador cuenta con el respaldo de la afición, independientemente de sus antecedentes.
A pesar de reconocer que los problemas solo se resuelven con victorias, Farías lamentó no haber aprovechado la superioridad numérica durante el encuentro ante Manta para asegurar los tres puntos. El entrenador enfatizó que el equipo debe enfocarse en jugar fútbol de calidad y resolver los conflictos internos que lo aquejan, aunque admitió la dificultad de superar esta crisis sin contar con resultados positivos que respalden su trabajo.
Fuente: NTN24 — Ver nota original