María MartínJuan Esteban LewinBogotá – 04 jun. 2026 – 21:45CESTCompartir en WhatsappCompartir en FacebookCompartir en TwitterDesplegar Redes SocialesIr a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir:WhatsappFacebookTwitterBlueskyLinkedinCopiar enlaceEl senador Iván Cepeda, candidato de la izquierda colombiana a la presidencia, y el mandatario saliente Gustavo Petro se reunieron este lunes y martes. No fueron conversaciones fáciles. En ellas, según fuentes de su entorno, Cepeda intentó marcar distancia del presidente y pedirle que deje de insistir en asuntos que, a su juicio, perjudican su campaña. El primero y quizá principal, su empeño en una asamblea constituyente, que genera una desconfianza enorme incluso entre sus propios aliados. Este jueves, el comité que promovía la iniciativa renunció a continuar con ella, en un movimiento que busca cambiar el panorama electoral a 17 días de las elecciones.La primera reunión estuvo a punto de naufragar, pero el análisis electoral que le presentaron al presidente, que señala que aún hay muchos votantes por movilizar, reorientó la conversación. El batacazo de la primera vuelta —en la que el ultraderechista Abelardo de la Espriella le sacó más de 650.000 votos contra todo pronóstico— dejó al candidato oficialista con una tarea urgente: rediseñar su campaña y sacudirse la sombra del presidente. Petro es su mayor activo y su mayor lastre.La elección del domingo, en la que Cepeda logró un 40,9% de los votos frente al 43,7% de De la Espriella, desnudó todos los errores de campaña del candidato oficialista. Desde el optimismo inflado de creer que ganarían en primera vuelta hasta no explicar ni sus medidas económicas ni de seguridad, que son la mayor preocupación de los colombianos. En ese ejercicio de autocrítica que está en marcha desde el domingo, hay un elefante en la habitación que ha hecho falta señalar explícitamente: Petro. Sus propuestas. Su omnipresencia. Sus obsesiones.Así como varios analistas llevaban meses alertand
Fuente: El Pais — Ver nota original