La moneda venezolana acumuló una depreciación del 45% frente al dólar estadounidense durante los primeros cinco meses de 2026, según datos oficiales del Banco Central de Venezuela. El viernes 30 de mayo, última jornada hábil del mes, la cotización del dólar alcanzó los 549,37 bolívares en el mercado oficial, reflejando una subida del 82,2% desde los 301,37 bolívares registrados a comienzos de enero. Durante mayo específicamente, el dólar aumentó un 12,2%, lo que implicó una devaluación del 10,8% de la moneda venezolana en ese período. Este deterioro continuo de la moneda nacional contrasta dramáticamente con la pérdida del 82% registrada durante 2025, cuando el dólar pasó de 52 a 298,14 bolívares.
La escalada del dólar provoca un encarecimiento generalizado de bienes y servicios, así como una pérdida significativa del poder adquisitivo de los salarios denominados en bolívares. Especialistas advierten que esta situación afecta principalmente a los trabajadores públicos y también al sector privado. Entre enero y abril de 2026, la inflación acumulada en el país alcanzó el 90%, según cifras oficiales del banco central. El salario mínimo permanece congelado en 130 bolívares desde 2022, cantidad que equivale a apenas 23 centavos de dólar a la tasa oficial y que también perciben los pensionados, resultando insuficiente para cubrir necesidades básicas.
Ante la depreciación constante del bolívar, el Gobierno anunció el 30 de abril un aumento de bonificaciones adicionales en dólares: 240 dólares para trabajadores y 70 dólares para pensionados. Sin embargo, esta medida generó malestar entre los sindicatos porque los bonos no se incorporan al cálculo de beneficios laborales como vacaciones y prestaciones sociales. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, reconoció que más de 365.000 adultos mayores se encuentran en situación de vulnerabilidad en el país, informando que más de 5.000 brigadas están desplegadas para brindar atención integral a quienes la necesiten.
En el contexto de la celebración del Día del Adulto Mayor, más de un centenar de jubilados y pensionados protestaron ante el Ministerio de Educación y el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales en Caracas, demandando ingresos que les permitan satisfacer sus necesidades básicas. Los manifestantes exigen que los aumentos salariales se hagan efectivos de manera permanente y se incorporen al cálculo de prestaciones, no como bonificaciones temporales. La situación refleja una crisis humanitaria creciente entre la población adulta mayor, quienes enfrentan una combinación de salarios congelados, inflación galopante e insuficiencia de servicios de salud y asistencia social.
Fuente: Infobae America — Ver nota original