Bloomberg: Transición en Venezuela avanza con presión externa y escaso alivio económico interno

Bloomberg: Transición en Venezuela avanza con presión externa y escaso alivio económico interno

La Venezuela que emergió tras el 3 de enero —fecha en la que Nicolás Maduro fue capturado junto a su esposa por fuerzas estadounidenses— atraviesa un proceso de reconfiguración acelerada. En el centro de esta nueva etapa está la influencia directa de Estados Unidos, que ha pasado de ser un actor externo a un protagonista clave en la toma de decisiones.Un análisis de Bloomberg, destaca que el cambio más visible se ha dado en el plano diplomático. Luego de años de ruptura, Washington restableció relaciones con Caracas y reabrió su embajada, iniciando una cooperación directa con el gobierno encabezado por Delcy Rodríguez. Este acercamiento, sin embargo, está condicionado: el acceso a financiamiento, el alivio de sanciones y la gestión de los ingresos petroleros se han convertido en herramientas de negociación. El presidente Donald Trump ha respaldado públicamente a la nueva administración, aunque con advertencias claras sobre los límites de esa relación. “Si no hace lo correcto, pagará un precio muy alto, probablemente mayor que el de Maduro”, declaró en enero.De la confrontación al control condicionado Durante años, Estados Unidos desconoció a Maduro tras su reelección en 2018 y apoyó a Juan Guaidó como presidente interino. Ese período estuvo marcado por sanciones severas y el cierre de la embajada estadounidense en Caracas en 2019.Hoy, la dinámica es otra. La comunicación entre ambos gobiernos es directa y constante, y funcionarios estadounidenses han retomado visitas al país para coordinar aspectos de la transición política y la recuperación económica.Pero este nuevo vínculo no implica autonomía plena para Caracas. La política de sanciones sigue vigente, aunque aplicada de forma selectiva. Washington ha autorizado ciertas operaciones financieras y comerciales —incluyendo transacciones con el Banco Central y flexibilización de restricciones a PDVSA—, pero bajo licencias temporales que pueden ser revocadas. Esto mantiene al gobierno de Rodríguez en una posición de dependencia frente a decisiones tomadas en Estados Unidos, desde el acceso a activos internacionales hasta la capacidad de atraer inversión extranjera.En este contexto, sectores de la oposición denuncian una influencia directa en la política interna. La líder opositora María Corina Machado ha afirmado que “las autoridades están siguiendo las instrucciones de Estados Unidos”. Petróleo y finanzas: ejes de la transiciónEl sector energético se ha convertido en uno de los pilares de esta nueva etapa. Tras años de caída sostenida, la industria petrolera busca recuperarse con apoyo externo.El gobierno venezolano ha impulsado reformas legales para facilitar la inversión y reducir restricciones, mientras empresas como Chevron, Eni y Repsol amplían su presencia en el país. Delegaciones internacionales han comenzado a explorar oportunidades, en medio de un contexto global que demanda nuevas fuentes de crudo. A pesar de estos avances, el control de los ingresos petroleros sigue en manos de Washington

Fuente: El Nacional — Ver nota original

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