Fuente de la imagen, NurPhoto via Getty Images Tras pisar una mina terrestre, Oleg Shikin fue trasladado al hospital con metralla incrustada en el cráneo, quemaduras en la cara y en una mano, y heridas en el ojo izquierdo, el pecho, los brazos y las piernas. Una parte de su cráneo debió ser extirparpada quirúrgicamente. Shikin se había alistado en el ejército a cambio de obtener su libertad de una colonia penal. En los últimos cuatro años, mientras Rusia buscaba reforzar sus filas para la guerra en Ucrania, decenas de miles de presos tomaron la misma decisión. Tras recibir tratamiento, Shikin fue remitido a una evaluación médica militar para determinar si era "no apto para el servicio militar", lo que autoriza la baja de los soldados en tiempos de guerra. Los médicos le recomendaron volver a ser evaluado después de un mes de licencia médica. Pero, en lugar de eso, fue reincorporado de manera inmediata al frente de batalla con una placa de titanio en la cabeza. Fuente de la imagen, AFP via Getty Images El caso de Shikin es uno de los muchos que ha descubierto BBC News Rusia. Existen documentos judiciales de dominio público que dan cuenta de reiteradas acusaciones de que los comandantes volvieron a enviar a los soldados heridos al combate en lugar de pasar por las evaluaciones médicas legalmente requeridas. Según la ley rusa sobre el servicio militar, existen dos categorías de aptitud física: "no apto" y "parcialmente apto", que pueden dar lugar a una baja anticipada. Estas categorías las determina un comité médico militar compuesto por un médico general, un cirujano, un neurólogo, un psiquiatra, un oftalmólogo, un otorrinolaringólogo, un dentista y, en caso necesario, otros especialistas. Final de Más leídas Shikin, al no haber sido evaluado por un equipo médico completo, presentó una queja ante el Tribunal Militar de Nizhny Novgorod, bajo el argumento que había recibido un trato ilegal. Al parecer, el tribunal le dio la razón y ordenó a
Fuente: BBC Mundo — Ver nota original