ARGENTINA: El debut de Cristina en el Senado define su estrategia para 2019 - EntornoInteligente

Entornointeligente.com / El Clarín / Una foto “opportunity”

La semana final del año regala un escenario de postín: el debut de Cristina de Kirchner mañana en el recinto de los senadores. Es una photo y una speech-opportunity con un riesgo simbólico importante para una dirigente que ha cambiado los fierros por los discursos. Su bancada no tiene posibilidad de dar vuelta la aprobación de los proyectos que vienen con moño cerrado de Diputados; tiene la oportunidad hoy de presentar alguna disidencia en minoría en la sesión de la comisión de Presupuesto y Hacienda, que busca convalidar los proyectos que van mañana al recinto. La señal que dará esa participación inaugural de Cristina es sobre su elección estratégica. La que desplegaron sus coroneles en Diputados la semana anterior fracasó: ir al choque y a la polarización en el recinto, con derroche de chicanas, con acompañamiento callejero de sectores a los que no se les puede ver la cara, capotó frente al arco de adhesiones que urdió el oficialismo, capturando el interés de gobernadores y legisladores. Una derrota agrandada por el hecho de que el peronismo tiene más votos que Cambiemos. Si no podés ganar teniendo más votos, estás demostrando que no tenés estrategia. O que la que tenés no te sirve.

La polarización sirve para llegar

En esta materia lo que más vale es la capacidad de adaptación. La confrontación y la polarización sirve para ganar elecciones. La prueba es el propio Macri -y Cambiemos- que construyó la polarización y explotó desde la oposición al peronismo, una alianza que no desperdició oportunidad de contradecir al oficialismo kirchnerista, desde la guerra del campo en 2008, el rechazo a las candidaturas testimoniales de 2009 o el freno en 2013 a una fantasiosa tercera presidencia de Cristina. Fantasiosa porque esa chance nunca tuvo piso sólido; de ahí el acierto de haber convertido el tema en factor de diferenciación. Confrontar te sirve para llegar, pero para gobernar necesitás de la alianza, la negociación, la suma de las caras del poliedro, para insistir en el método bergogliano, que acerca a Macri y al Papa, en una misma mirada del mundo en que vivimos. No hay autoridad que controle a la sociedad, tampoco ningún centro que impida la sublevación de la periferia. A quien no le gusta el contraste entre la polaridad y el poliedro, tiene la metáfora que ha usado Roberto Lavagna en conferencia para ilustrar lo que es la globalización. Para algunos – dice – es una esfera, algo limitado porque la distancia entre dos puntos es siempre la misma. Para otros es una nuez, hay múltiples caminos para cubrir la distancia entre dos puntos. Quien polariza cree que la realidad es una esfera rígida. Quien busca sumar, se arriesga por las rugosidades de la nuez para encontrar un camino nuevo, pero posible.

Hasta los K sacaron tajada

Cristina tiene en sus manos, para este debut, la elección del método que parece obligado para quien quiere ganar elecciones. Debe, según ese manual, seguir confrontando. Pero eso también puede perpetuar y profundizar la derrota, porque el resto del peronismo, el que administra las provincias, cree más en el método del poliedro para sumar en una negociación. Macri y Cambiemos prosperan explotando la necesidad y el interés de las partes. Y logran la reforma fiscal y el presupuesto y sus leyes complementarias (la prórroga del tributo al cheque, la derivación de fondos al Anses, etc.) sumando facetas en el poliedro. En esa operación arrastran al propio kirchnerismo. Antes del cierre de la sesión de Diputados el viernes a la madrugada, la brigada multipartidaria de economistas del oficialismo y la oposición de las dos cámaras, acordó los detalles del nuevo presupuesto que aprobará el Senado sin chistar – para que no vuelva a la Cámara Baja. En el debate entraron hasta los cristinistas más agrios como Axel o Daniel Filmus. Negociaron la paz política para ese proyecto, en un clima bien distinto al del lunes anterior, a cambio de que les dieran fondos a un grupo de universidades – la mayoría del conurbano. No les hizo falta pedir por más fondos para la Universidad de Tres de Febrero; ya los había negociado Sergio Massa en una gestión póstuma. Los dos votos de diputados de Tucumán a favor de la reforma previsional fueron a cambio de que no se le reponga el impuesto interno a las gaseosas que usan azúcar y jarabe de fructuosa, que les había sacado Carlos Menem. Esta vocación negociadora no la tiene Cristina, que mandó a sus diputados a votar contra el acuerdo que firmó la cuñadísima Alicia Kirchner con el resto de los gobernadores. Un gesto que la sobreexpone en tiempos de máxima vulnerabilidad. Lo mismo que produce el hecho de pedir una silla en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, después de ser presidente durante ocho años. ¿Es el lugar de un ex presidente esto de bajar al barro de las comisiones en don- de la pueden toquetear hasta los asesores rasos? Evitaron ese riesgo Carlos Menem, Raúl Alfonsín, Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner, que pasaron de la presidencia al Congreso.

Macri se quedó casi sin Presupuesto

No hay que ser indiscreto hoy con este tipo de negociaciones porque podría – de relatarse algunas de ellas – frustrarse la aprobación del presupuesto, que estuvo a punto ocurrir por una trama de anécdotas jugosas de fin de año. La comisión que sesiona hoy para dar dictamen al presupuesto tambaleó, cuando el titular Esteban Bullrich comunicó la semana anterior que estaría ausente por un viaje familiar, y que lo reemplazaría el senador Federico Pinedo. También comunicó que estaría fuera de Buenos Aires el radical Ángel Rozas, a quien supliría la senadora Belén Tapia. Pichetto leyó eso y llamó a Rogelio Frigerio: esto no va. Si Bullrich viaja, no lo reemplaza Pinedo, lo reemplaza la vicepresidente de la comisión, que es la peronista Beatriz Mirkin, que responde a José Alperovich. “El presupuesto es un proyecto de ustedes, nosotros ponemos los votos para tratarlo el miércoles, pero en la comisión lo defienden ustedes. Si se va Bullrich, no hay comisión, ni sesión, o sea que no hay presupuesto hasta el año que viene”, fue el argumento de Pichetto. Saltó la trifásica en el oficialismo, intervino Pinedo y Bullrich lo llamó a Pichetto confirmando que estará en la sesión de hoy.

Creyeron que era un paseo

Este tipo de tumultos es el que le confirma al gobierno que el año nuevo no será un camino fácil en sus relaciones con la oposición. En las charlas que mantienen los tuneleros de oficialismo y oposición, coinciden en que la lección más seria la da la reforma previsional, que ha tenido un costo altísimo para todos. Para la oposición, la derrota. Para el oficialismo, el costo político de respaldar un proyecto que no tuvo prensa a favor. Carrió dice que hubo orden de no explicar. Los gobernadores dicen que ellos no tienen espaldas para apoyar esas cosas en sus distritos, porque los descuartizan propios y extraños. De la mesa chica respondían que era un tema que no estaba en los diarios, que no había que hacer bardo. Hay que preguntarse qué diarios leían, porque desde que se disparó se instaló en el público de que era un tema delicado que debían explicar. Lo hizo, cuando todo había pasado, el propio Mauricio Macri en el reportaje con Fantino, en donde fue minucioso en defender las ventajas de la iniciativa. Por lo menos, les respondían del Congreso, descuarticen el proyecto. Apliquen la fórmula de actualización nueva para las jubilaciones, pero no enganchen a las asignaciones por hijo. No hacer esto los alejó de organizaciones como la CTEP de Juan Grabois, que marchó porque dice que su tropa pierde dinero en la nueva actualización, y que ese dinero va a los gobernadores, o sea los políticos, que son los que malgastan la plata. De paso, el secretario de seguridad porteño Marcelo Dalessandro reconoció que la organización de Grabois se retiró de la plaza el lunes pasado cuando vio que se venían los incidentes, y que eso ayudó a que no escalase más. Este dirigente aporta a la paz de fin de año con un viaje a Neuquén, adonde dará clase durante enero en los cursos de capacitación de su tribu. El gobierno no se termina de dar cuenta de que con Grabois tiene un seguro de paz francisquista y que ayuda a descomprimir la calle.

El peligro de la manía legiferante

En este tipo de proyectos el gobierno cae en la manía legiferante que tuvieron antes otros gobiernos, presentando proyectos-ómnibus que generan frentes de rechazo que hacen fracasar las mejores intenciones. ¿Cuál es el beneficio de que a un gobierno de minorías le pongan la lupa todo el tiempo por estas iniciativas macro, que podrían salir mediante negociación si los presentasen en cuotas? Ya es caro no tener experiencia, como ocurrió en la reforma laboral, que pasa al año que viene después de que la CGT prometiese apoyo a la última versión, que descremó la original, y que iban a defender en una solicitada que nunca se publicó, porque se asustaron con el debate de la reforma previsional. ¿Se asustaron o volvieron a hacer el 1-2 de siempre? Los sindicalistas son una especie sobreviviente de gobiernos militares y civiles a los que le han sacado plata desde la ley de obras sociales, que le arrancaron a Juan Carlos Onganía, hasta los negocios de estado de los Moyano con los Kirchner (puerto, encuadramientos, etc.). En ese método de supervivencia figura la táctica de no hacer hablar a los funcionarios con los dueños del circo. ¿Quién ignora que el verdadero triunvirato lo forman Hugo Moyano, Luis Barrionuevo y Carlos West Ocampo, y no sus representantes, Juan Carlos Schmidt, Carlos Acuña y Héctor Daer, ¿respectivamente? Con ellos tienen que hablar sin quieren (o no) cerrar algo en serio.

Cambio con la nueva UCR

Tampoco es pacífico el fin de año para la coalición Cambiemos, que transita un difícil cambio de piel. Ya está en funciones la nueva conducción de la Unión Cívica Radical, que tiene a Enrique Nosiglia, el dirigente más importante del partido, como responsable de la Comisión de Acción Política. Ese órgano tiene aún existencia gaseosa, se completará recién en febrero. Pero Nosiglia quiere que lo integren los jefes legislativos – Mario Negri, Luis Naidenoff, Angel Rozas -, los gobernadores – Alfredo Cornejo, que es además el presidente del partido, Gerardo Morales, Gustavo Valdez – y el patrón de Corrientes, Ricardo Colombi. A ellos se sumarán otros dirigentes con peso efectivo en provincias e intendencias de todo el país. Nosiglia, además, controla a través de su alianza con el macrista Daniel Angelici, el partido en la ciudad de Buenos Aires, que es el distrito principal y cuna del Pro. Es un hecho de importancia descomunal, porque cambia los interlocutores del gobierno en Cambiemos. Este radicalismo no es el partido de cuentapropistas de 2013. Está más ligado al que armó la estrategia del Partido del Ballotage en 2015, o el que conduce los bloques legislativos y le da gobernabilidad a Macri, que felicita por whatsapp a la madrugada a los jefes sin que se entere la mesa de los CEOs, que emplea sus vocerías para pasar de los divanes al carro de los vencedores. Hablando de divanes: ¿quién ocupará el lugar en la oreja presidencial que tuvo en el primer año de gobierno Ernesto Sanz? Hoy está vacante. La pretendió Jorge Sappia, presidente de la convención de la UCR, que va por el mundo criticando la reforma laboral de Jorge Triaca. Cornejo, nuevo presidente, quiere que el partido intervenga en la elaboración en los proyectos del gobierno, y no que se enteren por los diarios. ¿Será Cornejo el nuevo inquilino de la mesa chica de Olivos? Va a ser lindo. ARGENTINA: El debut de Cristina en el Senado define su estrategia para 2019

Con Información de El Clarín

www.entornointeligente.com

Síguenos en Twitter @entornoi

Entornointeligente.com

Add comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

.




.

Síguenos en Twitter @entornoi






Sigue a nuestro director Hernán Porras Molina
















Follow Me

.