Lapatilla junio 30 2026, 12:00 pmPosteado en: Destacados, Entrevistas, Nacionales, Región OrientalCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Tras los devastadores terremotos que sacudieron al país, la afectación de la población no se limita a los daños materiales. El impacto psicológico colectivo ha activado diferentes alarmas debido a los altos niveles de estrés, angustia y desesperación. Para comprender cómo se procesa emocionalmente una contingencia de esta magnitud, La Patilla conversó con Nilda Salazar, psicóloga clínica con 20 años de experiencia egresada de la Universidad Central de Venezuela. Por lapatilla.com URGENTE: Dos terremotos azotaron La Guaira y hemos preparado un reporte de información actualizada AQUÍ Salazar explica que los efectos de la crisis varían significativamente según el nivel de exposición de los ciudadanos. Advierte sobre los errores comunes en las alternativas de asistencia psicológica virtual y detalla cómo la necesidad de control puede, en ocasiones, desbordar los canales de ayuda humanitaria si no se planifica a largo plazo. En la primera línea de afectación se encuentran los sobrevivientes directos de los terremotos. La especialista señala que estas personas atraviesan inicialmente un proceso de “choque emocional”, un mecanismo de defensa que a menudo se manifiesta de formas desconcertantes para el entorno. “Vemos víctimas en redes sociales hablando aparentemente de manera natural de lo que están viviendo. Eso evidencia que están en un estado de choque. No han procesado emocionalmente la situación, aunque intelectualmente tengan la capacidad de describir con frialdad eventos desgarradores, como el momento exacto en que un familiar dejó de respirar”, apunta Salazar. Para este sector primario, la experta enfatiza la necesidad de desplegar profesionales entrenados en Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) directamente en las zonas afectadas (in situ), con el objetivo de contener a una población que se encuentra desorientada y en estado de conmoción. El “absurdo” de los primeros auxilios online Ante la proliferación de campañas internacionales y nacionales que ofrecen p Primeros Auxilios Psicológicos por vías telefónicas o plataformas como Zoom, Salazar se muestra tajante: “Es mentira, eso está mal pensado. A mí me parece absurdo”. La psicóloga aclara que una persona que acaba de ser rescatada o que se encuentra en un hospital está enfocada exclusivamente en sobrevivir: en ver si va a comer ese día, dónde va a dormir o cómo vestirse. No está en condiciones de realizar una videollamada ni de buscar un servicio digital. “Los Primeros Auxilios Psicológicos se ofrecen presencialmente a quien acaban de rescatar y está tembloroso, desorientado y asustado. Sirven para estabilizar: ayudar a regular el cuerpo, respirar, orientarse en tiempo y espacio, y verificar necesidades básicas como agua o aislamiento del ruido. Eso es PAP, no es hacer terapia, y no se debe confundir”, subraya. En su lugar, Salazar precisa que las líneas telefónicas lo que realmente pueden ofrecer en este momento es atención en crisis. Estas llamadas suelen ser utilizadas por personas que están en sus casas angustiadas —por ejemplo, al no localizar a un familiar—, lo cual califica como una necesidad de consulta o contención, pero no de PAP propiamente dichos. Sanar en comunidad Haciendo referencia a experiencias históricas del país, como el desastre de Vargas, la especialista advierte que muchas familias damnificadas serán reubicadas en refugios y enfrentarán graves dificultades para estudiar, trabajar y acceder a insumos básicos. Es allí, cuando las personas ya estén instalad
Fuente: La Patilla — Ver nota original