Fuente de la imagen, Georgi Licovsky / Reuters Las últimas declaraciones de Donald Trump sobre Irán y sobre un posible acuerdo negociado deben tomarse en serio, ya que, al fin y al cabo, es el presidente de Estados Unidos. Esto fue lo que dijo en la cumbre de la OTAN en Turquía. "Ya no quiero tener nada que ver con ellos, son escoria. ¿Sabes lo que es la escoria? Son escoria. Son gente enferma. Están dirigidos por gente enferma. Y son gente cruel y violenta". Y añadió: "Y si tuvieran un arma nuclear, la usarían. Por lo que a mí respecta, esto se acabó". ¿Pero serán estas sus últimas palabras sobre el tema? Desde luego que no. Trump no ha dejado de comentar la guerra y el memorando de entendimiento (MOU) que se está negociando. Sus declaraciones han oscilado desde las proclamas de victoria hasta las amenazas de aniquilar la civilización iraní, pasando por el apoyo a las negociaciones. Trump reafirmó más tarde sus últimas amenazas, diciendo que Estados Unidos "probablemente les dará otro golpe más duro esta noche", y añadió: "Les di una pequeña advertencia. Les vamos a dar otro golpe duro esta noche". Final de Más leídas Este miércoles, el Mando Central de EE.UU. informó que estaba realizando nuevos ataques contra Irán y Teherán advirtió que responderá "con valentía". La capacidad de Estados Unidos para atacar a Irán y causarle graves daños es indiscutible. Sin embargo, lo que no ha logrado es doblegar la voluntad del régimen y que renuncie a cualquiera de sus demandas fundamentales, empezando por el control de la navegación a través del estrecho de Ormuz. Fuente de la imagen, EPA ImprobableEl nuevo podcast de BBC Mundo sobre un amor que triunfó contra todo pronóstico Episodios Fin de Podcast En medio de su último ataque verbal, dejó entrever que continuarán las conversaciones, que se encuentran suspendidas mientras Irán celebra varios días de exequias por su anterior líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, abatido por Israel y Estados Unidos el primer día de la guerra, el 28 de febrero. Se le preguntó a Trump si el intercambio de ataques entre Estados Unidos e Irán, y por extensión algunos de los aliados árabes de Estados Unidos en el Golfo, significaba que las conversaciones entre ellos habían terminado. Refiriéndose a sus principales negociadores, Steve Witkoff y Jared Kushner, dijo: "No me importa, pueden hablar. Pero creo que están perdiendo el tiempo". Luego, sobre el régimen iraní: "Son un grupo de mentirosos". Esto puede interpretarse como otra admisión de que el presidente de Estados Unidos, a pesar de su fanfarronería, no tiene mejor opción que la negociación. Junto a Israel, Estados Unidos intentó, sin éxito, destruir el régimen iraní. Pero el proceso de negociación es frágil. Una fuente entre los mediadores que intentan que funcione describió lo sucedido como "un revés, sin duda". Se dice que el ambiente es "muy tenso". Es una forma diplomática de decir que los acontecimientos de los últimos días constituyen un telón de fondo terrible para las conversaciones entre dos potencias que no confían en absoluto en que la otra cumpla su palabra si se llega a un acuerdo. En el centro de los últimos intercambios militares entre Irán y Estados Unidos se encuentra la determinación del régimen de Teherán de no volver a la situación anterior al ataque estadounidense e israelí del 28 de febrero. El régimen está decidido a mantener el control del estrecho de Ormuz. La capacidad de impedir el transporte marítimo de bienes esenciales para el mundo, incluyendo una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas, le otorga un control absoluto sobre la economía mundial. Es un arma mucho más útil que la posibilidad de desarrollar un arma nuclear. Fuente de la imagen, NurPhoto via Getty Images Irán no aceptará ceder el control del estrecho de Ormuz. Por eso está dispuesto a arriesgar el memorando de entendimiento —que incluye posibles incentivos para Irán— para dejar claro que no hay vuelta atrás. Está dispuesto a arriesgarse a una gu
Fuente: BBC Mundo — Ver nota original