«Abandonemos el club ideológico y pensemos en la integración», dice presidente de Ecuador

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Guillermo Lasso llegó a Montevideo procedente de Buenos Aires, donde mantuvo un encuentro con el presidente argentino Alberto Fernández, a quien también planteo una zona de libre comercio en América Latina y el Caribe. El mandatario de Ecuador llegó a Uruguay acompañado por su canciller, Juan Carlos Holguín, el ministro de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca, Julio José Prado; y el de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información, Vianna Maíno.

Lasso y Lacalle Pou hablaron sobre la posibilidad de firmar un acuerdo bilateral de comercio en el marco de la Aladi. «Yo creo que las economías de Uruguay y Ecuador son complementarias. Lo que produce Ecuador no lo produce Uruguay y viceversa. Por lo tanto podemos exportar banano y podemos comprar productos lácteos y carnes», dijo Lasso.

Antes de esta reunión en Torre Ejecutiva , Lasso mantuvo un encuentro con el argentino residente en Uruguay Marcos Galperin, fundador y CEO de la empresa de comercio electrónico Mercado Libre. Lasso dijo a El País que quería agradecerle por instalar Mercado Libre en Ecuador. «Ojalá lo imiten algunos otros», señaló.

En la entrevista con El País, Lasso compartió el plateo de Lacalle Pou en el Mercosur para que Uruguay pueda negociar acuerdos comerciales con otros países, dijo que al populismo se lo combate «con democracia» y «respeto a la institucionalidad», y habló de la situación judicial del expresidente ecuatoriano Rafael Correa: «En cualquier momento la justicia va a demandar su extradición para que visite las cárceles en Ecuador».

-En su conferencia ante la Aladi usted habló de una zona de libre comercio en América Latina y el Caribe, siguiendo el camino de la Unión Europea. Destaco una de sus frases: «Dejemos de ser un club ideológico». ¿Cómo concretar una zona de libre comercio entre países con gobiernos ideológicamente distantes?

-Yo creo que todos tenemos en común los mismos problemas: pobreza, falta de empleo, falta de oportunidades, especialmente para las jóvenes y las mujeres en Latinoamérica. Entonces, cuando fui a la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en México, sentí la necesidad de hablar en nombre de aquellos ciudadanos que esperan que los líderes de América Latina resuelvan sus problemas. Abandonemos este concepto de un club ideológico y pensemos en una gran zona de integración. No fui yo el que dijo emulemos a la Unión Europea. Fueron otros presidentes que hablaron de la Unión Europea. Lo que hice yo es recordarles que en la Unión Europea derribaron fronteras arancelarias y se constituyeron en este gran bloque comercial. Yo invitaba a los presidentes en la Celac a comenzar con esta integración en América Latina y el Caribe.

-¿Pero cómo se logra eso con países que por cuestiones ideológicas no tienen una zona de libre comercio en su horizonte?

-Lo que tiene que quedar perfectamente claro es que armar ese bloque en América Latina no implica que cada uno de sus miembros no pueda llevar a cabo negociaciones bilaterales con otras regiones del mundo. Como es el caso de Ecuador, que buscamos un acuerdo de libre comercio para este año con China, Corea del Sur, Canadá, México y la integración a la Alianza del Pacífico.

Guillermo Lasso. Foto: Leonardo Mainé. -Esa libertad de negociar acuerdos bilaterales es un planteo que ha hecho el presidente uruguayo Luis Lacalle Pou en el Mercosur.

-Lo sé. Me parece muy bien. Mi apoyo a la decisión del presidente Lacalle. Entiendo su punto de vista porque está bien formar parte de un bloque multilateral, pero ese bloque no puede implicar el renunciamiento a la soberanía de cada uno de sus miembros.

-Usted hacía referencia a la Celac, pero la región tiene otros foros de integración, como la Aladi, la Alianza del Pacífico y el Mercosur. La zona de libre comercio que usted plantea, ¿implicaría la creación de otro organismo regional?

-No necesariamente. Con los que tenemos alcanza. La Celac, por ejemplo, y el fortalecimiento de la Aladi. En la Celac está toda América Latina y el Caribe, y yo creo que los 40 años de experiencia de la Aladi son una buena referencia para trabajar a fin de impulsar esta visión de un acuerdo comercial entre América Latina y el Caribe.

-En la región hay cambios políticos importantes. La llegada de Gabriel Boric en Chile, la posibilidad del regreso de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, la inestabilidad política en Perú, la permanente crisis en Venezuela, entre otros. ¿Cómo está observando el panorama regional?

-Yo creo que por encima de las ideologías, debemos mirar las oportunidades de progreso y prosperidad de América Latina unida, sobre la base del comercio y de un relacionamiento de la región con el resto del mundo. Creo que hay grandes oportunidades. Y a todos los presidentes nos motiva la solución de los principales problemas de nuestros países, que son comunes en América Latina: la pobreza, la falta de empleo, la desnutrición crónica infantil, y luchar como también es mi propósito contra la desigualdad, generando riqueza y una distribución social que permita resolver los problemas de nuestros pueblos. Por lo tanto, me parece que esta visión de dividir a América Latina por ideología no es algo que nos convenga en toda la región.

-En otro pasaje de su discurso en Aladi dijo que uno de los asuntos que le quita el sueño es la falta de empleo. ¿Qué está haciendo en Ecuador para enfrentar este problema?

-Promoviendo la inversión, tratados de libre comercio, buscando en el mundo la gran oportunidad para el Ecuador de crecer y desarrollarse. Eso estoy haciendo. Tenemos un portafolio de 38.000 millones de dólares en proyectos en sectores como el de hidrocarburos, minerales, energía, telecomunicaciones, infraestructura. Es decir, comercio e inversión son dos palabras clave que nos pueden ayudar a resolver problemas sociales en el Ecuador, como la falta de empleo, la desnutrición crónica infantil, la infraestructura, la educación, y también un servicio deficiente de salud que debe ser mejorar.

-Estos problemas generalmente el Estado no los puede enfrentar solo y busca asociaciones con privados. ¿Usted está trabajando en eso?

-Estoy trabajando en eso. Tengo que tener mucho cuidado con el uso de la palabra privado. Porque muchos creen que cuando hablamos de mejorar la calidad de la salud, es privatizar la salud. Eso no es cierto. También hay áreas que deben ser reservadas para el sector público. Pero tenemos que buscar un sector público más eficiente.

-Usted cumple en mayo su primer año de gobierno. ¿La pandemia del covid-19 fue su principal desafío en este tiempo?

-El principal desafío fue precisamente la salud, la vacunación y el manejo de la pandemia que nos ha permitido normalizar la vida en el país. En el mes de abril del año pasado yo miraba con sana envidia al Uruguay. El trabajo que ustedes hicieron en materia de vacunación fue ejemplar también. Logramos empatar el partido, en muy poco tiempo. Luego la economía. La proyección hace un año era crecer apenas el 2,2%; en siete meses de gobierno, hasta diciembre del año pasado, cambiamos la tendencia y crecimos al 4,3%. Creamos 350.000 empleos nuevos. Sacamos de la pobreza a 750.000 ecuatorianos. Por lo tanto, en poco tiempo hemos hecho mucho.

Guillermo Lasso. Foto: Leonardo Mainé. -La guerra en Ucrania está golpeando en todo el mundo. ¿Usted espera que surge un nuevo orden mundial luego de este conflicto?

-Aspiro que no. Aspiro a que las aguas se calmen. Yo creo en el multilateralismo, en el gran esfuerzo y mantenimiento de las Naciones Unidas; creo en el respeto en el derecho internacional y la resolución pacífica de problemas. La guerra es algo que nos está golpeando a todos, inclusive a Estados Unidos, y hay golpes colaterales a países pequeños como el Ecuador, que no podemos exportar bananos a Rusia y Ucrania por cerca de 1.000 millones de dólares. Esto es una moneda con dos caras. Por un lado el precio del petróleo ha subido, eso favorece a las finanzas públicas (de Ecuador), pero por otros lados se cierran mercados para productos que producen el sector privado, como el banano. Y el Estado, me guste o no, va a tener que encontrar un soporte y una solución para los pequeños productores de bananos que ven que su fruta ya no tiene mercado en Ucrania.

-¿Cómo se combate el populismo en América Latina?

-Con democracia, con respeto a la institucionalidad, con respeto a la independencia de poderes. Aunque no me guste un fallo de un juez, yo tengo que respetarlo.

-Cuando se habla de populismo en América Latina se piensa en Nicolás Maduro en Venezuela, Daniel Ortega en Nicaragua ….

-Rafael Correa en Ecuador.

-A propósito, ¿cuál es la situación de Correa en Ecuador?

-Correa es un expresidente que está sentenciado por corrupción, que vive fuera de Ecuador, y que en cualquier momento la justicia va a demandar su extradición para que visite las cárceles.

-Él mantiene una fuerte influencia política en Ecuador.

-Sí, tiene una porción del electorado, que le ha dado la primera mayoría en la Asamblea Nacional, pero no mayoría total.

LINK ORIGINAL: El País

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