Fuente de la imagen, EPA CargandoCargandoEs poco probable que el abrazo que el enviado de Estados Unidos, Steve Witkoff, le ofreció al presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, antes de las conversaciones de este martes en Oslo haya disipado las dudas del líder ucraniano sobre el rumbo actual de la política estadounidense hacia su país, devastado por la guerra. Zelensky publicó un video del momento en las redes sociales con el mensaje: "Ucrania trabaja por la paz. ¡Agradezco a nuestros socios su apoyo!". Pero teniendo en cuenta todo lo ocurrido este mes, ¿sigue considerando el líder ucraniano al presidente de EE.UU., Donald Trump, como un socio? Los dos hombres nunca han sido cercanos, eso es obvio, pero ¿se han distanciado definitivamente? Tanto en la retórica como en los hechos, los últimos diez días han evidenciado una ruptura profunda como nunca en su conflictiva relación. Basta con escuchar cómo hablan el uno del otro. "Zelensky no es un buen tipo para tratar", dijo Trump al canal de televisión Newsmax la semana pasada. Los ataques verbales han continuado esta semana. Final de Más leídas "Zelensky no sabe de lo que habla", afirmó Trump a un periodista el lunes cuando se le preguntó qué pensaba de la sugerencia del líder ucraniano de que llegar a un acuerdo sobre el diésel con Rusia colocaba a EE.UU. en el lado equivocado de la historia. Estos ataques personales son típicos del estilo agresivo y contundente de Trump en la diplomacia. Es difícil saber cuándo tomarlos en serio. En junio, arremetió contra el primer ministro israelí, afirmando que Benjamin Netanyahu "no tiene ni pizca de criterio". Cuatro meses después, lo apoyó con entusiasmo, calificándolo de "gran primer ministro guerrero". "Trump siempre puede dar marcha atrás", señala Ian Bond, del Centro para la Reforma Europea. "Pero esto sí que da mala imagen". Fuente de la imagen, Getty Images Zelensky se ha mostrado generalmente prudent
Fuente: BBC Mundo — Ver nota original