La traición de Trump, por Fernando Mires Fernando Mires octubre 20, 2026 Hay ya quienes piensan que si la invasión de Bush Jr. a Afganistán e Irak fue el comienzo del deterioro de la administración Bush, la invasión del 2026 a Irán podría ser el comienzo del deterioro político del trumpismo. Dios nos oiga. La indignación que ha producido el boicot militar cometido por Trump a Ucrania no ha podido ser más grande. No solo colabora Trump con el imperio más agresor del mundo al haber suspendido todas las sanciones e iniciar un intercambio comercial. No solo ha roto de hecho con la OTAN, como quería Putin, sino, además, ha dejado librada a su suerte la vida de miles de ucranianos. Si eso no es una traición, la palabra traición no debería existir. Sin embargo, pasado el momento de ofuscación y al leer algunos tuits de partidarios de Trump, pude observar que, lo que para muchos era una enorme traición, era asumido por otros como la cosa más natural del mundo. Puede ser que para algunos hay valores inquebrantables como la decencia, la palabra dicha, la solidaridad, el cumplimiento de la ley, el respeto por los derechos humanos, y que esos valores hayan perdido vigencia, del mismo modo como la modernidad arrasó con los valores del romanticismo. ¿No estaremos viviendo en una época anterior a la de Trump y Putin? Las épocas no cambian de un día a otro. El espíritu Universal de Hegel, si es que existe algo parecido, es muy astuto. Yo prefiero hablar de opinión pública. Un cambio en el espíritu de las opiniones públicas aparece como preludio pero también como resultado de un cambio de época. Los científicos nos hablan de cambio de paradigmas. En fin, puede ser que uno sea, junto a millones de seres humanos, un personaje fuera de época. Al fin pude concluir; estamos en un momento de transición paradigmático caracterizado por una colisión entre dos tiempos, uno que se va y otro que viene. Como todo choque de dos tiempos el actual podría dar lugar –para seguir entonando a Hegel– a
Fuente: Tal Cual — Ver nota original