Fuente de la imagen, Reuters El gobierno de Donald Trump anunció fuertes sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI), lo que supone una importante escalada en su intento por "desmantelar" a una institución que considera "rebelde". El secretario de Estado, Marco Rubio, dijo que las medidas, que incluyen la prohibición de que entidades estadounidenses hagan transacciones con la CPI, tenían como objetivo "defender la soberanía de Estados Unidos" y acusó al tribunal de intentar enjuiciar a ciudadanos estadounidenses. La CPI afirmó que estas medidas constituían un ataque contra el estado de derecho y los fundamentos del orden jurídico internacional. El anuncio se produjo horas después de que la exjueza de la CPI, Navi Pillay, recibiera el Premio Nobel de la Paz 2026 por sus esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional. Estados Unidos ya ha penalizado a 17 jueces y funcionarios de la CPI, pero esta medida sanciona a la propia institución y pretende colapsar su capacidad para operar financieramente. Sin embargo, Estados Unidos le concedió un período de gracia de seis meses antes de que entren en vigor algunas de las últimas sanciones, lo que significa que los Estados miembros pueden seguir pagando por sus operaciones. Esta medida, según Washington, busca dar tiempo a los países para negociar una "solución que aborde" las preocupaciones estadounidenses. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, calificó la decisión de Estados Unidos como "un duro golpe para nuestra búsqueda colectiva de la justicia penal internacional, de la cual la CPI es un pilar fundamental". Final de Más leídas Reino Unido, Canadá, Dinamarca, Alemania, Francia, Italia, Japón y Países Bajos reafirmaron su "apoyo continuo e inquebrantable" a la CPI y dijeron que "lamentan y discrepan profundamente" de las sanciones. También elogiaron al personal del tribunal por su labor para llevar ante la justicia a "
Fuente: BBC Mundo — Ver nota original