Todos los caminos llevan a Ormuz

Todos los caminos llevan a Ormuz

Equipaje de manoTodos los caminos llevan a OrmuzPor Ormuz no pasa sólo energía, pasa prosperidad del mundo; la diversificación redistribuye moléculas; no crea moléculas nuevasCompartir ComentarImagen captada por satélite del oleoducto este-oeste saudí tras el reciente ataque de los hutíes.E. M.Ana PalacioActualizado Sábado, 3 octubre 2026 – 00:00Equipaje de mano La responsabilidad del porvenir Equipaje de mano Estados Unidos frente a la prueba de noviembre La noticia es rural. Nuestros agricultores se plantean reducir la superficie sembrada ante la cuenta que no sale: el gasóleo se encarece, los fertilizantes se disparan y los precios que reciben por sus cosechas no absorben esos mayores costes (ver la crónica "El desesperado grito de auxilio del campo" de David Vigario de 29 de septiembre en este diario). Lo que a primera vista es una preocupación del campo español conduce, siguiendo el hilo del combustible y el abono, hasta uno de los pasos más angostos y vulnerables del planeta. El estrecho de Ormuz.Antes de la guerra, por allí transitaba aproximadamente uno de cada cinco barriles de petróleo consumidos globalmente y uno de cada cuatro de los que viajaban por mar. Pero quedarse en el petróleo impide comprender la magnitud y amplitud de lo que está ocurriendo. Ormuz era igualmente vía para casi un quinto del comercio mundial de gas natural licuado (GNL) y alrededor del 30% de las exportaciones marítimas de gas licuado de petróleo (GLP) -la bombona de los tiempos de Cuéntame desaparecida de nuestras urbes- que es esencial en petroquímica y en buena parte de África y Asia significa cocinar o calentarse; también una proporción extraordinaria de materias primas imprescindibles para la agricultura y la industria.Más del 30% de la urea comercializada internacionalmente y cerca de la mitad del azufre transportado por mar atravesaban el estrecho. El azufre sirve para elaborar ácido sulfúrico, necesario para fabricar fertilizantes y básico en numerosos procesos fabriles. Se añaden -sin agotar la lista- amoniaco, fosfatos o metanol. Por Ormuz no discurre únicamente la energía del mundo; se trata del fiel de la balanza entre prosperidad y hundimiento en distintas geografías.Las cifras cuentan más que la abstracción "tensiones de los mercados". Qatar, uno de los grandes exportadores mundiales de GNL, ha conseguido enviar, en los seis meses siguientes al inicio de la guerra, 18 cargamentos cuando, en el mismo periodo del año pasado, había enviado 509. Aunque en las últimas semanas se ha recuperado incipientemente el tráfico de metaneros por Ormuz, Doha mantiene restricciones sobre entregas a clientes europeos y asiáticos. La UE puede reemplazar el grueso de las remesas perdidas, principalmente con gas estadounidense. Bangladesh o Pakistán gozan de menor margen.Ésa es una de las claves de esta crisis. Europa afronta, por el momento, sobre todo un problema de precio. En las economías orientales frágiles aparece ya un problema de accesibilidad. Bangladesh obtiene más del 40% de su electricidad del GNL importado. La falta de gas está causando cortes de luz y paradas manufactureras, mientras el GNL en los mercados asiáticos ha casi triplicado su precio.La agricultura facilita entender la diferencia de escala. Si para un campesino español el encarecimiento del gasóleo y del fertilizante convierte una campaña en ruinosa, en un país pobre y subordinado a las importaciones la cuestión puede ser, además, si el insumo llega cuando tiene que llegar. Bangladesh ha necesitado apoyo financiero internacional para la viabilidad de sus cosechas de arroz; allí, la seguridad energética y la seguridad alimentaria se solapan. Una noticia relacionada da cuenta de la catástrofe humanitaria en ciernes mejor que cualquier razonamiento erudito. Daca está negociando con Argel para importar GNL. El acuerdo no está cerrado, pero una ojeada al mapa lo canta: un país situado en el golfo de Bengala, cuyo proveedor lógico sería Qatar, tantea gas en la entrada del Mediter

Fuente: El Mundo — Ver nota original

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