Lapatilla julio 19 2026, 10:16 amPosteado en: OpiniónCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Reconozco y sé que el que espera desespera, seis meses pueden parecer eternos cuando sumamos casi 30 años de sufrimiento y todo esta tan destruido que se esperan cambios urgentes. La desesperación no es poca, es honesta y nadie tiene derecho a reprocharnos, pero la historia de los pueblos que se liberaron enseña algo importante: los momentos decisivos extrañamente se anuncian con fanfarria, hasta que uno mira hacia atrás y entiende cuando fue que todo cambió. Puede ser que estemos viviendo una de esos momentos, de esas señales inequívocas de que el cambio es real. Desde la captura del cucuteño Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos se estableció una hoja de ruta y un fuerte tutelaje que ya cumplió seis meses. Los venezolanos pensábamos que viniendo la ayudado de quien ostenta el poder máximo en casi todo el mundo, la transición sería rápida pero no fue así y hasta nos hemos desesperado y dudado ante tantos acontecimientos contradictorios. Esta semana que está concluyendo podemos afirmar categóricamente que la transición es inevitable, tras el comunicado de Dinorah Figuera, respaldado en cuestión de minutos por Marco Rubio. Suscríbete aquí para hacerle seguimiento diario al rescate de Venezuela tras los sismos Seis meses de incertidumbre, de anuncios a medias y de un chavismo que se reacomoda sin soltar el poder, no han sido en vano: cada gesto, por tímido que parezca, es una grieta más en una estructura que durante 27 años se creyó eterna. Quien hoy dude de que el desenlace ya está escrito, simplemente no ha
Fuente: La Patilla — Ver nota original