Guerra en UcraniaCon las unidades ucranianas secretas de drones que han frenado la ofensiva rusaConsciente de su valor, Ucrania repliega a sus pilotos de drones de la 'zona de la muerte' y los agrupa en centros tecnológicos ocultos, como los que coordina el Grupo Lazar, uno de los más efectivosCompartir ComentarDos operadores de un equipo de drones de reconocimiento Shark de Lazar preparan el dron para una misión.ALBERT LORESJavier EspinosaEnviado especial Sureste de UcraniaEnviado especial Sureste de UcraniaSEGUIR AUTORActualizado Domingo, 12 julio 2026 – 22:49Ucrania La aldea que resiste 1.600 días de asedio ruso: "Quien controla Mala Tokmachka controla el mundo" Contienda en Europa El ocaso de los 'clásicos' de la guerra del siglo XX: "Disparábamos una media de 100 o 120 proyectiles. Ahora no pasamos de 30 o 40 por jornada" Desde fuera, el emplazamiento sito en un lugar indeterminado de Ucrania parece algo inocuo. Un lugar al que nadie prestaría atención. Sin embargo, en este preciso instante desde esta habitación repleta de ordenadores y pantallas de plasma se coordina la acción "de un millar de drones", asegura el comandante Kyr, jefe del "centro de coordinación" de aeronaves no tripuladas (UAV) que controla esta región."Defendemos desde Konstantinivka [una localidad sita en Donetsk] a Energodar [ubicada en Zaporiyia]", indica el jefe militar, que antaño se desempeñaba como comerciante de grano, una particularidad que comparte con otro de los estrategas del ejército de drones de este país, Robert Magyar Brovdi, el máximo responsable de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados (USF).En los monitores lo mismo se puede apreciar como eliminan a un soldado ruso en directo -se le ve agitarse, en medio del fuego que ha generado el explosivo que le ha lanzado el UAV- que apreciar la humareda que surge de una arboleda sita en las zonas ocupadas por los uniformados de Moscú. Los ucranianos la acaban de bombardear con misiles de medio alcance y drones."Esa es nuestra respuesta. Los vamos a matar a todos", indica Kyr. Se refiere a la reacción que han tomado tras la súbita ofensiva aérea que iniciaron el pasado día 27 sus adversarios contra la ciudad de Zaporiyia, a donde enviaron varios FPV (pequeños drones) que atacaron dos autobuses y la sede del gobernador local.Aquí hay decenas de jóvenes. Ninguno porta uniforme. La amplia mayoría van con bermudas y chancletas de playa. Bragman (su apodo militar) podría ser uno de esos hípsters de barba poblada, que no desentonaría en cualquier capital europea. De hecho, es un ingeniero de 34 años que admite su devoción por todo lo relacionado con las tecnologías de la información.Su misión es controlar, identificar y señalar el emplazamiento de la artillería enemiga mediante el sistema que diseñó junto a uno de sus conocidos. Recibe información de drones con modelos acústicos y sensores que permiten identificar la "huella acústica" -así se apoda en el argot militar- de cada uno de esos artilugios bélicos. Su ordenador muestra decenas de cuadrículas rojas. "Son los que hemos atacado", apunta.En el habitáculo de al lado, Safari -aquí todos se identifican con apodos-, explica cómo lograron destruir hace unos meses un "centro de mando" del ejército ruso en Vasylivka, al sur de Zaporiyia, "combinando informaciones de siete fuentes de inteligencia"."Recopilamos datos de la señal wifi que usan, de las redes sociales que frecuentan, de nuestros agentes sobre el terreno o de las imágenes que recibimos de los drones. Todo eso junto nos permitió identificar la localización, después de tres meses de indagatoria", relata el joven antes de mostrar un vídeo final en el que se ve como una enorme explosión arrasa un emplazamiento.Los miembros de un equipo de drones de reconocimiento Shark operan desde un búnker cercano al frente.ALBERT LORESLos objetivos de cada mesHay otra estancia donde un enésimo grupo diseña una operación de lanzamiento de minas. Crash -ese es su apodo- exhibe un mapa detallado de la geografía
Fuente: El Mundo — Ver nota original