Los que cavan de noche: «Aquí todo proviene del voluntariado»

Los que cavan de noche: «Aquí todo proviene del voluntariado»

Terremotos en Venezuela Los que cavan de noche: «Aquí todo proviene del voluntariado» En San Bernardino, Caracas, un edificio partido en dos reveló lo que el Estado no quiso ver: una ciudad que se rescata sola. No importa la edad, el género, la nacionalidad… Jóvenes y mayores se organizan para ayudar en la catástrofe Regala esta noticia Añádenos en Google Rescatistas buscan supervivientes entre los escombros de un edificio en Caracas. (J. Benezra) Jorge Benezra Caracas 01/07/2026 a las 01:29h. El edificio Moisés tenía ocho pisos. Ahora tiene dos mitades separadas por una grieta que deja ver el cielo. Está sobre la avenida Los Próceres, frente a la Maternidad Santa Ana, en un barrio donde los vecinos pagaban condominio y se quejaban del ruido. Los … terremotos del 24 de junio, lo partieron como se parte un pan seco. El tanque de agua del techo hizo el resto: su peso fracturó la estructura en dos bloques. Protección Civil contó un muerto, 9 rescatados con vida, 19 evacuados. Fue el segundo edificio en venirse abajo por completo en el Municipio Libertador. Junto al Rita y un tercer inmueble reventado, forma una zona cero donde 25 personas salieron de entre los escombros gracias a manos que no pertenecían a ningún organismo oficial. Las cifras nacionales ya no caben en una frase: más de 1.900 muertos, más de 10.000 heridos, 43.000 desaparecidos. Ochocientos edificios colapsados, 189 por completo. La ventana de setenta y dos horas se cerró el 29 de junio. Después de esa línea, cada cuerpo que aparece es un cadáver. De noche, la luz de los reflectores le da al aire una densidad de quirófano. Aquí la tragedia no tiene la escala de La Guaira ni la espectacularidad de Los Palos Grandes. Aquí es un edificio convertido en cascajo y, encima, una fila de muchachos en franelas sudadas que pasan baldes de mano en mano. Mujeres con chalecos reflectantes sobre ropa de dormir. Vecinos que hace una semana apenas se saludaban en el ascensor. Alguien instaló una mesa con café y arepas frente a la acera reventada. Los helicópteros, las brigadas internacionales, las cámaras se fueron al litoral. San Bernardino quedó con lo que tenía. Resultó que tenía gente. Noticia relacionada «No nos dejaron salir»: las 48 horas en que el Estado venezolano desapareció bajo los escombros Jorge Benezra

Fuente: ABC Espana — Ver nota original

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