Un doble terremoto acabó con la vida de decenas de personas en Venezuela, sin contar aún el saldo de La Guaira, declarada zona de desastre tras el colapso de edificios, incendios y desaparecidos. La encargada del Ejecutivo, Delcy Rodríguez, decretó el estado de emergencia nacional y ordenó la suspensión de clases, el cierre del aeropuerto de Maiquetía y la paralización del Metro de Caracas mientras continúan las labores de rescate en un país que enfrenta una tragedia desde su propia precariedad. Estados Unidos calcula que los muertos pudieran superar los cinco dígitos Autores: Víctor Amaya y Valentina Gil Los teléfonos Android sonaron primero: alerta de sismo. No había pasado 30 segundos cuando todo comenzó a moverse con violencia. A las 6:04 pm fue el primer terremoto de magnitud 7,2 y con epicentro en el centro de Venezuela. 39 segundos después el otro, ahora más superficial y por lo tanto más peligroso, con magnitud 7,5. Por ser día feriado en Venezuela muchos estaban en sus casas, de donde tuvieron que salir corriendo para salir de las estructuras que rápidamente mostraron grietas, frisos caídos, paredes ahuecadas. Esos fueron los que tuvieron suerte. Otros no la contaron. Apenas se asentaba el miedo comenzaron a conocerse las informaciones más trágicas: cuator edificios se derrumbaron completos en Chacao (y uno más parcialmente). Al menos dos más en San Bernardino, al norte de la capital. Y otros dos en el oeste de la ciudad, por El Paraíso. También pasó en Aragua, Falcón y otros estados. Pero especialmente en La Guaira. De cara al Mar Caribe, La Guaira es un territorio pequeño y estirado cual cinta costera. Víctima de un desastre natural en 1999 vuelve a ser ahora epicentro del desastre. Los videos y testimonios lo cuentan: edificios derrumbados, casas aplanadas, locales comerciales desplomados y hasta incendios desatados por la explosión de bombonas de gas. Y muertos. Y desaparecidos. Y personas que gritaban ayuda desde lo alto de edificios que quedaron despojados de paredes. «Estamos buscando a unos familiares que no encontramos. Seguimos sin luz. La gente se ha movilizado sola. No hay brigadistas ni nada. Por aquí muchos edificios colapsados totalmente. Por allá tengo familia, no sabemos dónde están. En zonas como Playa Grande sabemos de edificios enteros venidos abajo», contó un habitante de La Guaira a TalCual vía Whatsapp. Foto: AFP El primer balance oficial de las autoridades sobre víctimas tardó más de seis horas en llegar: al menos 32 muertos y más de 700 heridos, sin contar La Guaira, declarada ya como zona de desastre. Allí no hay electricidad, y la conexión telefónica es precaria ahora. La encargada del Ejecutivo, Delcy Rodríguez, ya había declarado un estado de emergencia nacional algunas horas antes, en su primera aparición pública ocurrida casi tres horas después de los sismos. Allí también anunció la suspensión de clases y de toda actividad no esencial durante el resto de la semana, el cierre del aeropuerto internacional de Maiquetía por daños en su infraestructura y la paralización del Metro de Caracas. También la suspensión del servicio de gas doméstico hasta tanto se tenga certeza de que no causará problemas. «El objetivo esencial es salvar vidas. Vamos al rescate de aquellas personas que están tapiadas por viviendas y edificios», afirmó Rodríguez, quien también pidió calma y unidad a la población. La funcionaria pidió a personal de salud presentarse a hospitales para prestar ayuda y activó un sistema para reportar desaparecidos. Nicolás Ramírez no pudo escuchar a Delcy Rodríguez. Estaba en plena calle todavía luego de correr tras sentir «el peor temblor de mi vida» en Caracas. Vecino de La Candelaria, hacia el centro de la capital, dijo que primero se paró bajo el dintel de una puerta, y cuando el movimiento amainó corrió escaleras abajo hasta la calle. Foto: AP Cristian González sintió que su edificio, en Chacao, se iba a caer. «La estructura sufrió, hay grietas y se rompió el piso. Está inhabitable»
Fuente: Tal Cual — Ver nota original