Acuerdo EEUU-IránLa 'paz' que no salva a TrumpEl acuerdo con Teherán pone fin a la crisis, pero deja al republicano frente a una economía debilitada, con aliados distanciados y un creciente desgaste electoralCompartir 64 comentarios Trump asegura que los buques están "empezando a salir" en el Estrecho de Ormuz tras el acuerdo con IránEL MUNDO / APPablo Scarpellini Los ÁngelesLos ÁngelesActualizado Martes, 16 junio 2026 – 07:22Acuerdo de paz Trump anuncia la reapertura completa del Estrecho de Ormuz el viernes y Macron reitera su "disposición a cooperar" con una misión internacional Nada le ha salido a Donald Trump como esperaba en Irán. Más de tres meses después de lanzar un ataque coordinado con Israel sobre su principal enemigo en Oriente Próximo, Washington ha logrado alcanzar un acuerdo de paz con Teherán sin dejar resuelto ninguno de los objetivos con los que la Administración del republicano trató de justificar un ataque sin permiso del Congreso, ni respaldo de la OTAN ni un argumento lógico para justificarlo. El resultado es un fiasco considerable: el programa nuclear iraní sigue en pie, la división interna republicana es considerable y el descontento del estadounidense medio amenaza con infringir un castigo histórico a los conservadores en las urnas en los comicios de noviembre.Ahí quedan los elevados precios de la gasolina durante meses, alterando la marcha de la economía, y el peor índice de inflación en tres años a raíz del cierre del Estrecho de Ormuz. El 4,2% del IPC de mayo es, para muchos, el resultado de un política fallida y una retahíla de promesas incumplidas. Durante meses, Trump no solo prometió no entrar en guerra bajo ningún concepto, sino que habló de una era dorada para Estados Unidos que traería riqueza y prosperidad para todos a unos niveles sin precedentes. La realidad ha resultado ser muy distinta.La orden de atacar Irán del pasado 28 de febrero hizo saltar por los aires esa retórica y desató una espiral de malas noticias para Estados Unidos que se ha traducido en el peor índice de popularidad de Trump desde que asumió el poder en enero del año pasado. El 60% desaprueba su gestión, de acuerdo a la encuesta de YouGov, y más de la mitad de los estadounidenses cree que la guerra fue una mala idea desde el principio. El porcentaje ha ido descendiendo con el paso del tiempo. Ahora la aprobación al conflicto no supera el 30%. Como suele ser habitual, Trump ha celebrado el acuerdo de paz como un triunfo personal, aunque la factura se antoja elevada, tanto en casa como a nivel internacional. Para empezar, por la humillación diplomática sin precedentes que supuso el rechazo de la OTAN a respaldar sus operaciones militares en el Estrecho de Ormuz. Trump llamó personalmente a varios de los líderes europeos para tratar de liberar el embudo y se encontró con negativa tras negativa.El presidente estadounidense calificó el rechazo aliado de "un gravísimo error" y llegó a amenazar con abandonar la Alianza Atlántica. "La OTAN no estuvo allí cuando la necesitábamos, y no estará allí si volvemos a necesitarla", dijo en una de sus publicaciones en Truth Social. Y eso que en 2023 el Congreso aprobó una ley que impide a cualquier presidente de Estados Unidos retirarse de la OTAN sin su autorización.La guerra no ha hecho más que exacerbar el sentimiento de rechazo de Trump a la Alianza. Ya durante su primer mandato, el republicano sugirió que tenía la autoridad para abandonar la OTAN por iniciativa propia, otra de sus amenazas -como la de invadir Groenlandia o pasar a controlar el Canal de Panamá- que ha quedado en nada, al menos de momento.En los pasillos del Congreso en Washington, su incursión en Irán tampoco no ha sentado bien. No se trata de voces demócratas ni de medios de comunicación adversos: son los propios aliados de Trump quienes han roto filas. El diputado republicano Joe Kent, uno de los acérrimos seguidores del movimiento MAGA (Make America Great Again), abandonó abruptamente su cargo como director del Cen
Fuente: El Mundo — Ver nota original