Especialistas en economía venezolana analizan actualmente los beneficios y riesgos de una adopción oficial del dólar como moneda del país. El debate ha generado posiciones encontradas entre quienes buscan estabilidad monetaria y aquellos que temen la pérdida definitiva de la política cambiaria nacional. Daniel Lahoud, profesor e investigador, se posiciona abiertamente a favor de esta medida, argumentando que el uso del dólar tiene raíces en la historia nacional desde el siglo XIX a través de diversas reformas económicas. Según Lahoud, la mejor solución para Venezuela es la dolarización oficial.
El economista Lahoud sostiene que la inestabilidad monetaria actual surgió tras la nacionalización del Banco Central en 1974, y advierte que la implementación de esta medida requeriría un ajuste drástico en el gasto público gubernamental. En declaraciones a Román Lozinski para Circuito Éxitos, enfatizó que "el gobierno tiene que achicarse" como requisito fundamental para esta transición económica. Sin embargo, esta postura no es unánime entre los expertos del país.
Ronald Balza, decano de la Universidad Católica Andrés Bello, expresa su rechazo a esta propuesta radical y plantea una alternativa diferente. Balza propone un sistema multimoneda organizado donde el uso de divisas extranjeras no excluya la existencia de la moneda nacional. Para este académico, la soberanía no es el argumento central, sino que la clave del éxito económico reside en la disciplina fiscal y el control institucional adecuado. Balza destaca que el cese de la hiperinflación ocurrió en el pasado reciente sin necesidad de una dolarización oficial.
La opinión pública muestra un respaldo mayoritario hacia la moneda estadounidense en el contexto actual. Una encuesta realizada durante un programa en vivo de Román Lozinski el 2 de mayo reveló que el 82% de los participantes ve de forma favorable la dolarización formal. Los ciudadanos prefieren una moneda con valor real y estable frente a un bolívar que ha perdido progresivamente su función como reserva de valor en la economía nacional.
Fuente: La Patilla — Ver nota original