Las fuerzas democráticas venezolanas han marcado un hito histórico al firmar en Ciudad de Panamá el Manifiesto de Panamá por el Gran Acuerdo Nacional y la Transición hacia la Democracia. Este documento representa un consenso sin precedentes entre la Plataforma Unitaria Democrática, la Alianza ConVzla, y el liderazgo conjunto de María Corina Machado y el embajador Edmundo González Urrutia, presidente electo según el mandato ciudadano del 28 de julio de 2024. El acuerdo ha sido respaldado por más de 25 organizaciones sociales de dentro y fuera de Venezuela, demostrando una convergencia significativa en la oposición democrática.
El Manifiesto no es meramente un documento declarativo, sino una estrategia de acción coherente que establece dos compromisos simultáneos ante Venezuela y la comunidad internacional. Por una parte, impulsa una negociación política seria con el régimen interino con el objetivo de restaurar la democracia y lograr una elección presidencial libre, transparente y con observación internacional. Por otra, propone la construcción paralela de un Gran Acuerdo Nacional que convoque a ciudadanos, partidos, gremios, sindicatos, iglesias, universidades, sectores productivos y organizaciones sociales tanto nacionales como de la diáspora venezolana.
El documento reconoce al Plan de Tres Fases propuesto por el Secretario de Estado Marco Rubio como marco estratégico esencial para la transición democrática. Asimismo, ratifica que el mandato ciudadano del 28 de julio de 2024, en el que Edmundo González Urrutia obtuvo el 70 por ciento de los votos, constituye un punto de partida irreversible e innegociable de cualquier ruta legítima hacia la restauración democrática. Este posicionamiento enfatiza que no existe transición posible que ignore la voluntad soberana expresada por los venezolanos en esa fecha.
Organizaciones como el Programa de Organización Ciudadana (POC), la Confederación de Profesionales Universitarios y Técnicos de Venezuela (CONFEPUV) y el Frente Amplio Profesional Internacional (FAPI) han asumido el Manifiesto de Panamá como su hoja de ruta, reafirmando así el compromiso de la sociedad civil y los sectores profesionales con la construcción de una nueva Venezuela democrática desde el primer día de la transición. Este consenso multisectorial representa una oportunidad para cimentar institucionalmente las bases de la gobernabilidad que el país requiere para superar la crisis.
Fuente: La Patilla — Ver nota original