Las autoridades federales estadounidenses avanzan en una nueva investigación contra el dictador Nicolás Maduro en Miami, Florida, enfocada en delitos financieros, lavado de dinero y corrupción internacional. A diferencia del juicio por narcotráfico que se adelanta en Nueva York, este nuevo caso judicial analiza operaciones vinculadas al régimen chavista y movimientos económicos ilícitos de alto nivel que podrían agravar la situación legal del exmandatario venezolano en territorio estadounidense.
Fiscales federales del sur de Florida, junto con agentes del FBI, están examinando minuciosamente las operaciones relacionadas con los contratos CLAP (Comités Locales de Abastecimiento y Producción) y las posibles redes de soborno que habrían operado bajo la administración Maduro. Estas investigaciones buscan documentar cómo recursos del Estado venezolano fueron desviados hacia cuentas personales y operaciones financieras ilícitas que beneficiaron a allegados del régimen. El expediente se encuentra actualmente en fase preliminar y los fiscales aún no han anunciado cargos formales, aunque se espera que esto ocurra en los próximos meses.
Según análisis del abogado especializado en derecho internacional Nizar El Fakih, los dos procesos legales en Nueva York y Miami se están manteniendo en paralelo con propósitos procesales específicos. El experto señaló que "todo apunta en la dirección de delitos financieros" y que ambos casos representan estrategias complementarias de la justicia estadounidense para desmantelar las redes de corrupción que operaron durante los años del chavismo. Esta aproximación múltiple busca cerrar todas las posibles avenidas por las cuales Maduro intentaría evadir responsabilidades legales.
Actualmente, Nicolás Maduro permanece recluido en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn en Nueva York, enfrentando acusaciones federales graves que incluyen narcoterrorismo, tráfico de drogas y armas, así como crímenes de lesa humanidad. Maduro fue capturado el 3 de enero del presente año mediante un operativo ejecutado por fuerzas de operaciones especiales estadounidenses en Caracas, en el cual también fue detenida su esposa, Cilia Flores. Con esta nueva causa judicial en Miami, el exdictador se enfrenta a un panorama legal complejo que podría resultar en múltiples sentencias de prisión a nivel federal.
Fuente: NTN24 — Ver nota original