Una investigación realizada por Cazadores de Fake News reveló la existencia de una sofisticada red de trolls en Instagram compuesta por al menos 88 cuentas falsas que operan de manera coordinada para atacar a medios de comunicación venezolanos. Esta red fue identificada en mayo de 2026 después de que múltiples publicaciones de medios como Armando.info, Con La Lupa, La Gran Aldea y la periodista Johanna Peña fueran removidas de la plataforma bajo reclamos de supuestas infracciones de derechos de autor. Los ataques se concentraron en contenidos que cubrían temas sobre José Simón Elarba, dueño de la empresa de aseo urbano Fospuca y presidente del banco Bancamiga, así como sus vínculos con Carlos Erik Malpica Flores, sobrino de Cilia Flores.
La estrategia de esta red troll incluye patrones de comportamiento altamente coordinados y claramente inauténticos. Según el análisis realizado, la mayoría de las cuentas fueron creadas recientemente, siendo abril de 2026 el mes de mayor actividad con 66 nuevas cuentas registradas. El resto se distribuyó en otros períodos: ocho en junio de 2025, cinco en septiembre de 2025 y cuatro en marzo de 2026. Estas cuentas no solo atacaban a los medios que publicaban investigaciones sobre Elarba y sus empresas, sino que también acosaban a otros medios de comunicación que cubrían temas similares, mientras simultáneamente dejaban comentarios elogiosos en las publicaciones de Fospuca y del propio José Simón Elarba.
El uso de reclamos de copyright falsos para remover contenido periodístico de interés público representa una forma de censura indirecta, según señala el Instituto Prensa y Sociedad (IPYS) Venezuela. La situación escalonadó cuando la plataforma suspendió la cuenta de Armando.info y dos cuentas adicionales de la periodista Johanna Peña. Aunque la cuenta de Armando.info fue posteriormente reactivada, el incidente evidenció cómo estas prácticas pueden afectar gravemente el trabajo periodístico y la libertad de expresión en redes sociales, especialmente cuando se trata de investigaciones sobre figuras públicas y sus vínculos empresariales.
Esta investigación demuestra cómo los actores interesados en controlar la narrativa pública están empleando técnicas sofisticadas de manipulación en redes sociales, utilizando cuentas falsas para hostigar periodistas y medios de comunicación. El fenómeno de las redes troll coordinadas representa una amenaza creciente para el ecosistema informativo venezolano, donde la desinformación y el acoso digital se utilizan como herramientas para silenciar investigaciones de interés público y proteger intereses empresariales y políticos.
Fuente: La Patilla — Ver nota original