Venezuela asistirá a audiencias en la CIJ sobre Esequibo sin reconocer su jurisdicción

Venezuela asistirá a audiencias en la CIJ sobre Esequibo sin reconocer su jurisdicción

Venezuela confirmó su participación en las audiencias de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) previstas para el 4 de mayo, donde se debatirá la disputa territorial con Guyana por la región del Esequibo. Sin embargo, el gobierno venezolano fue categórico al aclarar que su asistencia tiene un propósito meramente declarativo. A través de un comunicado difundido por el canciller Yván Gil, enfatizó que acude "solo para mostrar ante el mundo la verdad sobre los derechos que desde su nacimiento le corresponden sobre el territorio de la Guayana Esequiba".

La posición de Venezuela marca un claro distanciamiento de la autoridad del tribunal internacional. El gobierno reiteró explícitamente que su participación en las audiencias "no implica, en modo alguno, su consentimiento ni el reconocimiento a dicha jurisdicción" de la CIJ. Esta declaración subraya la histórica desconfianza venezolana hacia el máximo tribunal de justicia mundial y su rechazo a aceptar potenciales resoluciones contrarias a sus intereses territoriales.

La controversia territorial sobre el Esequibo, un territorio de aproximadamente 160.000 kilómetros cuadrados rico en minerales y yacimientos petroleros, tiene profundas raíces históricas. El conflicto se origina en el Laudo Arbitral de París de 1899, que otorgó la soberanía del territorio a la entonces Guyana Británica. Décadas después, en 1962, Venezuela declaró nulo ese fallo y posteriormente firmó con Reino Unido el Acuerdo de Ginebra, buscando reivindicar derechos sobre el territorio disputado.

Guyana, que administra y controla actualmente el Esequibo, presentó el caso ante la CIJ en 2018 con el objetivo de obtener la confirmación de la validez legal del Laudo Arbitral de 1899 como frontera definitiva entre ambas naciones. Para Guyana, el proceso judicial representa la única vía legítima para resolver esta controversia histórica. En contraste, Venezuela ha cuestionado persistentemente la autoridad del tribunal internacional, situando el caso en el complejo panorama de disputas fronterizas latinoamericanas.

Fuente: DW — Ver nota original

Related Articles

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore