Maduro y Cilia Flores en uniforme carcelario ante tribunal neoyorquino

Maduro y Cilia Flores en uniforme carcelario ante tribunal neoyorquino

Nicolás Maduro y Cilia Flores entraron a la sala judicial del Distrito Sur de Nueva York sin protocolo ni anuncios oficiales. La pareja que gobernó Venezuela durante más de una década se distinguía únicamente por los uniformes caqui de detenidos que vestían. Rodeados por abogados y custodios, presentaban una imagen radicalmente diferente a la que proyectaban en Caracas, donde ostentaban el poder presidencial con toda la pompa institucional.

Cilia Flores caminó hacia sus abogados saludándolos con besos en la mejilla en español, mientras Maduro lucía notoriamente más delgado que en apariciones anteriores. A diferencia de su primera audiencia del 5 de enero, cuando declaró ser presidente de Venezuela y prisionero de guerra, esta vez se mantuvo completamente en silencio. Los abogados, Barry Pollack para Maduro y Mark Donnelly para Flores, acompañaban a los acusados con apretones de manos y diálogos discretos en español.

La segunda audiencia preliminar se desarrolló bajo reglas estrictas de seguridad y decoro. Los alguaciles advirtieron a los aproximadamente cuarenta oyentes presentes que estaba prohibido dirigirse a los acusados, levantarse del asiento o intentar aproximarse a ellos. Los dispositivos electrónicos como celulares y cámaras fueron confiscados en la planta baja, permitiendo solo apuntes manuscritos. Los reporteros gráficos ocupaban la primera fila dibujando perfiles de los abogados defensores y mapas de la sala judicial ubicada en el piso 26.

Esta escena contrastaba dramáticamente con la última vez que el reportero presenció a Maduro y Flores en 2018, cuando inauguraban el año judicial en el Tribunal Supremo de Justicia de Caracas rodeados de una barrera infranqueable de guardias de honor. Aquella ceremonia oficial mostraba a la pareja ejerciendo poder pleno con todos los símbolos institucionales de su cargo. Ahora, en una sala neoyorquina, ambos comparecían como acusados bajo custodia federal, sin insignias, sin honores, sin el protocolo que alguna vez caracterizó su posición política en Venezuela.

Fuente: BBC Mundo — Ver nota original

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