60 segundos - EntornoInteligente

Entornointeligente.com / El Espectador / De repente, el profesor Daychoume interrumpe, primero con la mirada, después con su voz, la despedida del programa: “No sé si me permite un minuto…”.

Comienzan a correr los 60 segundos: “En nuestra religión y cultura no tenemos, con todo respeto, ni pastores ni padre; tampoco tenemos informaciones ocultas, la información es para todos. Es prohibido totalmente tener intermediarios entre nosotros y Dios; y entre nosotros y el texto de Dios. Cada musulmán debe leer el texto de Dios, aprender directamente a Dios. Creemos que una parte del daño que está dividiendo a la gente está en poner líderes entre nosotros; o intermediarios entre nosotros y Dios; entre nosotros y el texto de Dios, o el mensaje de Dios”. Enfatiza: el Islam no está concebido para tener pastores ni para celebrar el natalicio de profetas.

Durante el programa, el profesor Daychoume precedió casi todas sus intervenciones con la advertencia “con todo respeto”. Sonrió con frecuencia. Sin prisa, pidió su turno para tomar la palabra. Y, aunque en ningún momento aludimos a la coyuntura noticiosa —solo hablamos de tradición, rituales, simbolismos—, al final, manifestó su necesidad de explicar, de excusar… ¿Qué? ¿A quién? ¿Por qué?

Con frecuencia pensamos que, en Colombia, en especial fuera de la capital, somos ajenos a los estragos del 11 de septiembre de 2001 y a los acontecimientos que lo han sucedido. Somos muy lejanos en distancia geográfica, muy pequeños en trascendencia geopolítica, aparentemente homogéneos en términos religiosos. Nuestra escasa ciudadanía es demasiado indiferente como para indignarse por “los otros”.

Cuentan que San Francisco de Asís le pedía al Señor “experimentar el dolor que sintió a la hora de su pasión”. Entonces aparecieron en su cuerpo los famosos estigmas de Cristo (el propósito de la imagen es comparativo, dejemos de lado el carácter real o ficticio de la historia, si fue “milagro” o asunto de salud mental o física). Mientras el profesor Daychoume exponía ante los micrófonos sus propios estigmas, cómo experimentaba el dolor que se ha infligido a los fieles como él, ardían las escaras (bien disimuladas) del periodismo.

En un minuto, un profesor musulmán trató de reparar —tal vez involuntariamente, quién sabe— 15 años de sesgo informativo.

Ni George W. Bush, ni Donald Trump ni Alejandro Ordóñez ni Viviane Morales solicitan “con todo respeto” 60 segundos frente a un micrófono: les hemos ofrendado todos nuestros relojes. Les pertenece el tiempo de los medios de comunicación, el mismo de la opinión pública.

Las palabras de Ramzi Daychoume no fueron una epifanía. Expresan algo que el periodismo no puede explicar ni excusar en 60 segundos.

¡Feliz año!

60 segundos

Con Información de El Espectador

www.entornointeligente.com

Síguenos en Twitter @entornoi

Entornointeligente.com

Add comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Follow Me

.