Yammine Chery Avery// Dolarización o no, es urgente un Programa de Estabilización - EntornoInteligente

Por Alejandro Cáribas. El empobrecimiento de la población, como consecuencia del proceso hiperinflacionario es imposible de ocultar,  pese a la ausencia de cifras por parte del Banco Central de Venezuela (BCV) desde 2015, año en el cual informó  que la inflación  fue de 180,9% y la caída del Producto Interno Bruto (PIB) de 5,7%.  Estimaciones para 2016 y 2017 dan cuenta de una inflación de 550% y 2.616%, respectivamente, así como una caída del PIB 2016 en 16,7% y 17,1%. El Fondo Monetario Internacional ha estimado para el año 2018 una inflación del 13.000% y una caída del PIB del 15%.

Frente a esa realidad la respuesta gubernamental ha sido la de incrementar el salario mínimo y el bono de alimentación,  lo hizo 6 veces durante el año 2017 y 2 veces en lo que va de 2018.  Mientras la inflación en 2017 fue de 2.616%, el ingreso total mínimo aumentó 437%, lo que evidencia un rezago salarial  del 2.179% frente a la inflación. 

La mayoría de los economistas que exponen su criterio a través de los medios de comunicación sociales coinciden en general en que las causas de la hiperinflación radican en los siguientes factores: Emisión de dinero por parte del (BCV) sin el debido respaldo en bienes y servicios, creciente déficit fiscal, caída sostenida del PIB, pérdida de confianza en el signo monetario, aumento  constante de  remuneraciones sin sustento en la producción, mayores demandas de bienes y servicios ante expectativas de nuevos precios,  factores de corrupción  que han incrementado artificialmente el costo de las inversiones en obras de infraestructura, en  equipos del sector petrolero,  en importaciones de alimentos y medicinas, etc.

Debido a la ausencia de un programa de estabilización económica por parte del Gobierno, que hasta ahora se ha limitado a  anunciar una improvisada reconversión monetaria que per se no constituye un factor antiinflacionario, expertos han debatido sobre la conveniencia o no de dolarizar la economía, como una salida inmediata para superar la hiperinflación.

La dolarización consiste en el proceso mediante el cual un país adopta oficialmente como moneda de curso legal exclusiva el dólar de los Estados Unidos de América, renunciando al “señoreaje”, esto es, a la potestad de emitir dinero.

La implementación de la dolarización exige el cumplimiento de diversas medidas que parten de una modificación del artículo 318 de la Constitución de la República que establece el bolívar como la unidad monetaria; requiere de una ley que prohíba la recepción de bolívares después de cierta fecha, con suficiente plazo para que toda la población pueda efectuar el canje y que ordene al BCV cambiar los bolívares por dólares; fijar la tasa de cambio de conversión de los bolívares en dólares, para lo cual debe determinarse la tasa de cambio implícita en atención a  la liquidez monetaria en circulación y los dólares  de que dispone el BCV;  deben transformarse los activos y pasivos de bolívares a  dólares; ajustar  los ingresos y precios en dólares; reducir la tasa de interés para hacerla compatible con la nueva moneda.

El proceso de dolarización de la economía por si solo no es suficiente para abatir la hiperinflación, es indispensable adoptar medidas complementarias, tales como ofrecer seguridad jurídica para atraer la inversión extranjera,  atender el problema de la deuda externa con el apoyo de las organizaciones financieras internacionales, revisar la inmensa participación del Estado en empresas para salir de aquellas improductivas y generar un clima de confianza con reglas claras para los inversionistas.

La dolarización tiene sus detractores, aun entre quienes consideran indispensable aplicar un programa de estabilización econo4mica, estiman que no debe renunciarse a la soberanía monetaria, que la dolarización crea una camisa de fuerza incompatible con los necesarios programas sociales que deben permanecer, con las modificaciones que correspondan.

En su defecto proponen devolverle al BCV su autonomía, acatar el dispositivo constitucional que prohíbe el financiamiento del déficit fiscal, privatizar aquellas empresas improductivas o que requieren  grandes inversiones para su funcionamiento  y que  no son estratégicas para el Estado,  asumir una férrea disciplina fiscal, desmontar progresivamente el control de cambio, eliminar el control de precios, aumentar el precio de los combustibles, entre otras medidas.

Es impostergable que el empobrecimiento de la población continúe y que no  se ataquen las causas de la hiperinflación, que se desdiga en la práctica del principio marxista que encuentra en la preservación  del salario real una forma de mejorar la distribución de la riqueza. (deInmediato )

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Sarkis Mohsen

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Con información de: DeInmediato

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