VENEZUELA: Ya va, tengo una llamada - EntornoInteligente

El Sol de Margarita / 7 Jul, 2017 | Comentábamos con Doña Elodia como, desgraciadamente, el celular se ha convertido en el máximo símbolo o instrumento de esclavitud en la coyuntura histórica actual. Este aparatico acapara en su totalidad el tiempo de las personas, de este no escapa niños, jóvenes, adulto ni viejo y tampoco respeta color de piel, raza, sexo, militancia política, profesión u oficio, en fin, todos y a todas.

Inexplicablemente y asombrosamente vemos, por ejemplo, a un médico interrumpir su consulta para atender la llamada o el mensaje del momento; al maestro y profesor abandonar su aula para prestarle atención a su aparato. Y ni se diga de los agentes policiales y militares quienes están más pendiente de su teléfono móvil que de la vigilancia y del resguardo de la seguridad ciudadana. Y el funcionario público más interesado en su cel que lo tratado en la reunión. Resulta trillado decir que la mayoría de los accidentes de tránsito se deben al descuido de los conductores por estar atendiendo su celular, pero, sin duda, que llama la atención y preocupación observar a los choferes de las unidades de transporte público como ponen en peligro a sus pasajeros por su irresponsable y compulsivo apego a su teléfono celular. De igual forma a los estudiantes, adictos a dicho aparato.

En días pasados tuvimos la oportunidad de ver a unos trabajadores de la construcción como, cada cuatro paladas o utilización del cepillo atendían sus celulares. Y, el colmo de los colmos, hasta en el acto de hacer el amor, como una de la pareja o los dos, rompe con la inigualable y exquisita sensación sexual para contestar la llamada o leer el mensaje impertinente; que desperdicio, fin de mundo. En definitiva, no queda duda que el celular está por encima de cualquier otra instancia de atención de nuestro accionar diario. Por ahora está bueno, hasta el próximo zaperoco.

VENEZUELA: Ya va, tengo una llamada

Con Información de El Sol de Margarita

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